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¿Por qué los científicos decidieron que un kilo no pesará lo mismo de siempre?

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A partir de 2019, tras la Conferencia General Sobre Pesos y 
Medidas CGPM),esta unidad de medida desaparecerá, al
considerarse poco práctica para la ciencia.

En 2019, miles de personas en el mundo dejarán de sufrir por esos incómodos kilitos. Pero no estamos hablando de quienes sufren por el sobrepeso, sino de los científicos que hasta la fecha padecen al aplicar esta unidad de medida en sus investigaciones. A partir de ese año, la unidad de medida kilogramo será eliminada del Sistema Internacional de Unidades.

La decisión fue tomada la semana pasada en París, de acuerdo con una nota del portal de noticias BBC Mundo. La decisión se hará oficial en noviembre de 2018, cuando se lleve a cabo la Conferencia General Sobre Pesos y Medidas (CGPM) que redefinirá las unidades básicas de medición, como el kilogramo, el mol, el kelvin y el amperio.

Bueno, ¿y por qué a los científicos les incomodan tanto los kilos? La respuesta es que actualmente, estas unidades no responden a constantes fundamentales, sino a medidas arbitrarias que se establecieron en algún momento de la historia.

El kilo es un gran ejemplo de esta situación. En 1889, el kilo se volvió oficial: en esa fecha, funcionarios de la Oficina Internacional de Pesos y Medidas depositaron un cilindro de 4 centímetros de platino iridio fabricado en Londres en una caja de seguridad en París, con tres campanas de vidrio resguardándolo. El problema es que con el paso del tiempo ese cilindro ha perdido 50 microgramos, creando una variación en todas las balanzas, que deben calibrarse comparándose con ese cilindro.

Si bien estas diferencias son insignificantes para alguien que quiera saber si le va a caber la ropa después de llegar de unas vacaciones, estos cambios mínimos pueden afectar de manera significativa las investigaciones científicas.

Por esto, a partir de mayo de 2019 el kilo se medirá con un instrumento llamado la balanza de Watt que, mediante dos experimentos distintos, compara la energía mecánica -o sea el peso causado por un objeto- y la electromagnética de un objeto. Tras aplicar una fórmula matemática, los científicos pueden calcular el valor en kilogramos de dicho objeto, relacionándolo con la constante matemática de Planck.

Esta balanza existe desde 1976, y le ganó la competencia para ser la nueva metodología para medir el kilogramo a otros tres experimentos propuestos: el proyecto de Avogadro, la levitación magnética y el experimento de acumulación de iones de oro.

Tomado de: Redacción Ciencia El Espectador
Imagen: Pixabay

UPTC, por encima de Los Andes y la UIS en revistas indexadas

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Vicerrector de investigaciones Enrique Vera afirma que se 
intentará ampliar el número de publicaciones y mejorar 
su escalafón. Foto | Hisrael Garzonroa

Superada solo por la Universidad Nacional, la Javeriana y la de Antioquia, la UPTC es la cuarta universidad con más revistas indexadas en Colombia, según el nuevo ranking que sobre el particular ha divulgado Colciencias, luego de una profunda revisión de la calidad y la pertinencia de estas publicaciones que venían proliferado sin el rigor necesario; en estas condiciones, la UPTC queda con nueve revistas reconocidas en las categorías B y C; para el caso de Boyacá, solo la Universidad Santo Tomás logra clasificar una revista en la nueva clasificación.

En Colombia había más de 500 revistas indexadas, ordenadas en las categorías A1, A2, B y C; ahora quedaron 245, menos de la mitad. Colciencias, para darle más cualificaron a las revistas presentó un modelo el año pasado donde tenía en cuanta indicadores internacionales, que utilizan las bases de datos como el Índice de Citación, que  no lo tenía en cuenta el modelo que existía hasta el año pasado, según Conciencias.

La nueva clasificación

A este nuevo modelo se sometieron las universidades y sus revistas, conociéndose los resultados a mediados de septiembre, en los cuales a la UPTC le fue muy bien: de 13 revistas existentes, quedó con 9, que es un porcentaje bastante alto, quedando como la cuarta universidad con más revistas indexadas en Conciencias, tal como lo destaca su vicerrector de investigaciones, Enrique Vera, persona que ha estado al frente de este cargo la mayor parte del tiempo durante los últimos diez años. ´Por arriba está la Universidad Nacional con todas sus sedes; la Universidad Javeriana, y la Universidad de Antioquia, y de cuartos nosotros, por encima de otras universidades de mucho prestigio como Los Andes y la UIS´, resalta el Vicerrector.

Preguntado el funcionario sobre la importancia de estos resultados, responde que eso significa muchas cosas: ´más oportunidad para la universidad,  posibilidades de mejorar el ranking de la universidad por las revistas que tiene indexadas, más oportunidad para los investigadores que puedan publicar en otras revistas por el tema de manejo con los editores; mayor visibilidad de la universidad a nivel nacional e internacional, porque ahora debemos propender porque nuestras revistas tengan una mayor visibilidad internacional.

Otro aspecto muy positivo de este resultado es que la mayoría de revistas colombianas quedaron clasificadas en las categorías B y C y de las nueve reconocidas en la UPTC, tres se incluyeron en B y seis en C. ´Eso indica que se hizo un trabajo juicioso por parte de los editores y el Comité Editorial que tiene cada editor; cada editor tiene un grupo de personas que le ayudan, quienes hicieron un trabajo muy juicioso´, elogia y reconoce Enrique Vera, destacando que ´la Vicerrectoría de Investigaciones colaboró con todo el proceso de asesoría, de atender las convocatorias, de buscar los puntos importantes para que las revistas quedaran en los sitios donde quedaron. Pienso que este trabajo resalta la universidad y deja en alto también el nombre del departamento que queda  como el quinto donde hay más revistas indexadas en el país y tiene su impacto muy favorable en todos los indicadores que saca el ministerio de Educación Nacional y Colciencias´.

La importancia de las indexadas

El profesor Vera asegura que este tipo de publicaciones es muy importante sobre todo para las universidades públicas donde las revistas juegan un papel muy importante, ya que buena parte de la retribución salarial de los profesores se basa en función de la producción intelectual que ellos atiendan; y uno de los aspectos más importantes de la productividad intelectual son los artículos publicados en revistas indexadas.

Sin embargo, la proliferación de publicaciones sin el rigor necesario había conducido a crear circuitos poco confiables donde la calidad no era la característica en una dinámica de amiguísimos y retribuciones poco transparentes donde el lema era ´yo te publico y tú me publicas´, lo cual era una trampa evidente al conocimiento y un desfalco al presupuesto; de aquí la importancia de la revisión que acaba de hacer Colciencias, revaluando la calidad y categoría de cada publicación, donde se comprobó que varias de las revistas clasificadas como A1 y A2 no eran más que simulaciones de calidad que solo servían para ayudar en la acumulación de puntos para incrementar las escasas salariales de aquellos profesores que ingresan al circuito de las publicaciones.

El desmonte de una farsa

Como advierte el Vicerrector Vera, hasta el año pasado había en el país más de 500 revistas, muchas en A1 y A2 que estaban equiparadas a revistas A1 y A2 del mundo, las que son de mucho impacto, de mucha trascendencia, donde se publican artículos de gran impacto, pero que en nuestro caso la calidad no era la misma; así que en la nueva clasificación de Conciencias se bajan esas revistas A1 y A2. En la categoría A1 solo quedó una revista que corresponde a la Universidad Nacional; en la categoría A2 quedaron 14, de las cuales, tres corresponden a la Universidad Nacional, dos a la Universidad de Antioquia, una a la Javeriana, dos a la Universidad de Caldas, una a la del Valle, otra a la Universidad de la Sabana, entre otras, sin que en esta categoría aparezcan revistas indexadas de universidades tan prestigiosas y de alta calidad como Los Andes o El Rosario.

Las cifras son contundentes: la UN tenía 8 revistas en categoría A1 y como se dijo, quedó con una, que es la única en el país en esta clasificación; en A2 tenía 23 y quedó con tres, la Universidad de Antioquia tenía cuatro publicaciones en A1 y no sobrevivió ninguna. La Javeriana y Los Andes tenían cada una dos revistas en A1 y quedaron en ceros. El resumen es contundente: el porcentaje de pérdida de revistas indexadas por categorías fue del 97% para A1; del 90% para A2; del 15% para la categoría B y del 45% para C, totalizando el 53% de revistas desclasificadas a cabo de esta revisión de Colciencias.

Por eso el profesor Vera concluye sobre este particular que si los investigadores nuestros quieren seguir publicando en este tipo de revistas, hora deben buscar revistas internacionales que tienen mayor arbitraje, donde es más exigente publicar; por ejemplo, el tiempo promedio de publicación en una revista A1 o A 2 puede ser de uno hasta dos años, hasta que se surta todos los efectos, así  que se vuelve más complicado para los profesores colombianos que estaban publicando en las revistas que acaban de ser revisadas y desclasificadas.

Una nueva etapa de rigor y mejoramiento 

Así lo expresa el profesor Vera: ´sabemos que estamos sometidos a los indicadores de Colciencias, indicadores del Ministerio de Educación Nacional y ahí la universidad juega a estar ranqueada siempre dentro de las mejores universidades para que tenga mayor oportunidad de consecución de recursos; de que clasifiquen la universidad como una institución de investigación y no una universidad solamente profesionalizante como es la tendencia que tiene el gobierno de darle unas clasificaciones a las entidades de educación superior, llámense universidades, o institutos tecnológicos. Entonces la universidad también le apuesta a estar con sus investigadores en un nivel alto, y por eso le interesa que ellos publiquen la mayor cantidad de artículos en las revistas correspondientes y del más alto nivel para que empiecen a tener visibilidad; con este modelo la preocupación es que sean más visibles, que sean citados; por eso empezamos a trabajar en mejorar la calidad de estas revistas en función de aspectos como la citación de los artículos que tengan los investigadores. Los investigadores deben propender porque sus trabajos los lean, porque los citen, de pronto, porque les escriban para desarrollar trabajos conjuntos a partir esas publicaciones que hacen en las revistas.

El reto para las que quedan

Las nueve revistas que quedaron indexadas en la UPTC, luego de la evaluación de Colciencias son: Apuntes de Cenes en categoría B, cuyos temas son los económicos; esta es una de las revistas más tradicionales y conocidas de la UPTC. También en la categoría B quedaron las revistas, Historia de la Educación Latinoamericana, con una periodicidad semestral, está destinada a un público especializado en Historia de la Educación, a la comunidad académica de historiadores, sociólogos, educadores, politólogos y profesionales vinculados con el ámbito de las Ciencias Sociales, Humanas y Educación, y la Revista Colombiana de Ciencias Hortícolas, que corresponde a la tradición y prestigio que siempre ha tenido la Facultad de Ciencias Agropecuarias, desde donde se edita este que es el órgano de divulgación de la Sociedad Colombiana de Ciencias Hortícolas (SCCH, adscrita a la ISHS – International Society for Horticultural Science) y de la Facultad de Ciencias Agropecuarias, Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC),y de la Facultad de Ciencias Agrarias y del Medio Ambiente de la Universidad Francisco de Paula Santander (UFPS), con frecuencia semestral en el territorio nacional.en la categoría C quedaron las revistas: Revista Facultad de Ingeniería, la cual está enfocada en las diversas áreas de la ingeniería civil, electrónica, electromecánica, geología, metalurgia, de Transportes y computacional; la revista Cuadernos de Lingüística Hispánica que es, dice la descripción, una publicación científica editada por la Maestría en Lingüística de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia, que está dirigida a investigadores nacionales e internacionales en el campo de las Ciencias del Lenguaje y a todos aquellos estudiantes y profesionales interesados en el área de humanidades y ciencias sociales. La Revista Ciencia en Desarrollo de la Facultad de Ciencias de la UPTC. la revista Perspectiva Geográfica, que es una publicación académica, arbitrada, editada por el programa de Estudios de Posgrado en Geografía–EPG– en el marco del convenio de colaboración científica entre la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia–UPTC– y el Instituto Geográfico Agustín Codazzi–IGAC- desde 1987 y de periodicidad semestral desde el 2013, especializada en estudios geográficos y de planificación territorial, dirigida a comunidades académicas, investigativas y del desarrollo territorial, interesadas en temas geográficos y ciencias afines.

Praxis & Saber, publicación cuatrimestral e institucional de la Maestría en Educación de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia; su objetivo, publicar artículos, resultados de investigaciones, experiencias e innovaciones en educación y pedagogía. Las colaboraciones se realizan por convocatoria pública. Está dirigida a la comunidad investigadora, académica, centros de investigación e instituciones de carácter educativo. Finalmente, la revista de investigación, desarrollo e innovación que se proyecta desde la seccional Duitama.

En estas condiciones, manifiesta el vicerrector Vera, la UPTC está mostrando el liderazgo científico, de una u otra manera, con estas revistas, porque las revistas, al fin y al cabo, son el resultado del liderazgo científico que empiezan a tener los investigadores y los grupos editoriales a nivel departamental. Y finaliza la reflexión, diciendo que este proceso será acicate para que otras universidades  generen una dinámica de publicaciones de calidad para ser indexadas, que cumplan con todos los requisitos que Colciencias está exigiendo, para que haya más oportunidad para todos los investigadores boyacenses.

Tomado de: EL DIARIO Boyacá

Cinco años de continuo aprendizaje

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Si bien la investigación científica en Colombia no está pasando por un buen momento dado el poco apoyo económico por parte del Estado, es evidente el enorme esfuerzo que las instituciones académicas hacen de manera permanente por buscar el apoyo que se requiere para la producción científica.

 A lo largo de estos cinco años hemos podido encontrar grandes talentos dentro de la academia, ávidos de compartir el resultado de sus investigaciones, que en muchos casos no pasan del repositorio de tesis de una facultad, bien sea por desconocimiento, poco apoyo o simplemente falta de presupuesto para su publicación.

Este camino recorrido de continuo aprendizaje, nos ha enseñado,  de una manera simple a brindar herramientas tanto a las instituciones privadas como públicas y por supuesto a sus investigadores, una alternativa de socialización y puesta a disposición de su conocimiento sin inversión; mediante divulgación de artículos, textos académicos y resultados de investigación que serán apoyo de consulta de un sin número de usuarios que no cuentan con el acceso a las bases de indexación.

Gracias a esta labor hemos podido compartir largas jornadas de trabajo con algunos de los mejores investigadores en diferentes disciplinas, a quienes hoy extiendo mi agradecimiento por haber tomado la decisión de apoyar este proyecto que cada día nos deja más satisfacciones.

Hoy a 5 años de nuestra constitución como un emprendimiento, solo tengo palabras de agradecimiento para las instituciones tanto públicas como privadas que nos permiten hacer parte de su gestión y aportar a la difusión del conocimiento en cada uno de sus proyectos.

Quiero agradecer de manera muy especial a la Universidad de la Sabana, primera institución que a pocos meses de abrir nuestras puertas nos dio la oportunidad de trabajar en conjunto y hoy hemos podido llevar los resultados de la producción académica a otros países. A la Dirección General marítima Colombiana y a la Comisión Colombiana del Océano por haber creído en nosotros y poner en nuestras manos la producción de sus más importantes investigaciones.

Sandra Edith Nossa M.

Dirección General

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Patología y Antropología Forense de la Muerte: la Investigación científico-judicial de la muerte y la tortura, desde las fosas clandestinas, hasta la audiencia pública

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Patología y Antropología Forense de la Muerte: la investigación científico judicial de la muerte y la tortura, desde las fosas clandestinas, hasta la audiencia pública” es una obra de carácter colectivo en la que participan cuarenta y seis autores de los cinco continentes, quienes gozan de amplio reconocimiento y trayectoria en el campo de las ciencias forenses, entre los que se cuentan médicos, patólogos, odontólogos, arqueólogos y antropólogos forenses, entre otros. Esta obra es el resultado de un poco más de dos años de trabajo conjunto, cuyo objetivo principal fue la apropiación social del conocimiento desde el campo de la antropología forense.

En palabras de uno de los conferencistas que asistieron al lanzamiento de la obra en Colombia, el texto reúne  características que lo dejan a la cabeza de los que se han publicado en idioma castellano a nivel nacional e internacional; con el plus adicional que cumplirá con una gran labor de apoyo técnico-científico a las labores de los peritos médicos y antropólogos forenses colombianos que están abordando y abordarán en el corto, mediano y largo plazo las necropsias de los cuerpos de personas fallecidas en el marco del conflicto armado colombiano, que a fecha de hoy ya pertenecen al período de postconflicto y que serán de invaluable apoyo a los familiares de personas reportadas como desaparecidas.

En razón a la baja frecuencia de literatura en idioma castellano, la obra aborda tópicos que resultan novedosos como el análisis, interpretación y documentación de delito sexual y tortura en cadáveres esqueletizados, traumatismos por explosivos en cadáveres esqueletizados y reporte de investigaciones de carácter poblacional relacionadas con la estimación de las variables que conforman el perfil biológico (estimación de sexo, edad biológica y talla), los cuales constituyen un oportuno aporte a las Ciencias Forenses colombianos y de habla hispana.

Este es el cuarto libro de César Sanabria Medina, antropólogo forense, editor de la obra, quien cuenta con una trayectoria de más de diez y ocho años como perito antropólogo forense del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Colombia, quien además lleva más de tres lustros dedicado a la investigación científica en el campo de la antropología forense y antropología biológica de la población colombiana, generando nuevo conocimiento que es utilizado cotidianamente durante las necropsias medicolegales a cadáveres complejos a nivel nacional, tanto en el campo de la identificación humana, como en la reconstrucción de las circunstancias de muerte de cuerpos procedentes de fosas clandestinas.

Para conocer más de esta excepcional obra haga click en la imagen de portada

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Descubren una nueva especie de bacteria en la Antártida

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Esta bacteria, del género Pseudomonas, es capaz de adaptarse a
todo tipo de ambientes. Científicos españoles acaban de describir 
una nueva especie que emite sustancias que interrumpen la
comunicación de otras con microorganismos y plantas.

Científicos del Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Salamanca (IRNASA, instituto del CSIC) han descrito una nueva especie de bacterias del género Pseudomonas localizada en la Antártida. El descubrimiento, realizado en colaboración con investigadores británicos y malasios, aparece publicado en la revista científica Systematic and Applied Microbiology. La nueva especie se ha denominado Pseudomonas versuta.

“Las bacterias del género Pseudomonas son capaces de adaptarse a todo tipo de ambientes, las hay en suelos, aguas, plantas e incluso hay algunas cepas patógenas para animales, plantas y seres humanos”, explica Álvaro Peix, investigador del IRNASA implicado en el descubrimiento. Hay cerca de 200 especies distintas y en la Antártida se han encontrado incluso en hielo, aunque el número de especies nuevas de este género halladas en el continente helado es aún muy pequeño.

En este caso, el interés de la nueva especie tiene que ver con sus relaciones con el entorno, que son muy interesantes para los expertos. La comunicación que establecen las bacterias entre sí y entre ellas y otros organismos depende de una serie de moléculas químicas.

“Las bacterias emiten señales químicas que son captadas por otras bacterias y por otros organismos, por ejemplo, por las plantas. Esa señalización química se denomina técnicamente Quorum sensing y es muy importante, porque está implicada en la regulación de procesos importantes, tanto en las relaciones beneficiosas para las plantas como en las relaciones de patogenicidad”, comenta el científico.

Sin embargo, hay otro fenómeno denominado Quorum quenching que consiste, por el contrario, en bloquear esta comunicación. “Algunas bacterias son capaces de emitir sustancias que interrumpen las rutas de señalización del Quorum sensing, por ejemplo, una serie de enzimas que degradan otros compuestos”, señala.

En el contexto de este estudio, los científicos estaban buscando bacterias con capacidad para producir esas sustancias que interrumpen el Quorum sensing y que a la vez tuvieran una tolerancia a ambientes fríos. Así, aislaron tres cepas en suelos de la península antártica, procedentes de las islas de Lagoon y Anchorage, en la Bahía Ryder.

Un equipo experto en caracterizar Pseudomonas

Los investigadores de la Universidad de Malasia y el British Antarctic Survey se pusieron en contacto con el grupo de Álvaro Peix por la amplia experiencia de su grupo de investigación en la caracterización de Pseudomonas. De esta manera, se pudo comprobar que las bacterias halladas pertenecían a una nueva especie que se encuadra dentro del grupo de las Pseudomonas fluorescentes.

Además, los investigadores también realizaron la secuenciación del genoma completo. Además de aportar mucha más información, permite estudiar qué genes pueden estar implicados en la actividad que tanto interesaba a los investigadores, el Quorum quenching.

“La secuenciación está revolucionando la taxonomía, los estudios de diversidad genética, pero también va a revolucionar los estudios de diversidad funcional, y la detección de genes de importancia”, comenta Álvaro Peix.

Gracias al avance tecnológico de los últimos años, hoy en día ya se han secuenciado más de 86.000 genomas de bacterias y más de 25.000 metagenomas, material genético obtenido directamente de muestras ambientales. Toda esta información tiene un enorme interés biotecnológico, ya que permite caracterizar genes que codifican moléculas de interés para la industria alimentaria, cosmética y farmacéutica, entre otras. Se trata de compuestos que pueden antitumorales, antibióticos y antifúngicos, por ejemplo. En este sentido, el futuro es prometedor, ya que se calcula que la ciencia solamente conoce el 0,5% de los micocroorganismos existentes.

Tomado de: El Espectador. Medio Ambiente. Por AGENCIA SINC
Fotografía: Agencia Sinc - Álvaro Peix.

El biólogo al que casi encarcelan por compartir una investigación de la U. Nacional

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Cuando a Diego Gómez Hoyos, un egresado de la Facultad de Biología de la Universidad del Quindío, le anunciaron que acababa de ganar una beca en la Universidad Nacional de Costa Rica para estudiar una Maestría, también le fue notificado una denuncia en la que se le acusaba de un delito contra los derechos de autor.

Su error fue subir una tesis de grado de la Universidad Nacional (incluyó el nombre del autor en todo momento) a Scribd, una plataforma de documentos en línea, y luego compartirla en una grupo de amigos investigadores en Facebook. Corría el año 2013 y la acusación pedía para él de cuatro a ocho años de prisión.

Por aquel entonces, los recursos que manejaba la Universidad del Quindío para hacer investigación y acceder a conocimiento eran limitados. Debido a estas falencias, y con la intención ampliar su marco teórico, creó un grupo de investigación entre sus compañeros de curso que también compartían información en un grupo cerrado de Facebook. “Pedíamos apoyo a los profesores para que nos ayudaran a buscar recursos bibliográficos que por esa época eran difíciles de acceder”, relata.

Uno de los documentos que difundió por ese medio fue la tesis por la que fue denunciado. “Era una investigación sobre “taxonomía” de la Universidad Nacional. No pude enviarla por correo electrónico porque estaba muy pesada, así que busqué una plataforma para subir esa información completa (con nombre del autor)  para que otros la leyeran, sin ánimo de lucro”, explica.

Cuatro largos años después de comenzar el proceso penal, Gómez fue absuelto tras demostrar que al compartir la investigación no obtuvo ninguna retribución económica. Germán Realpe Delgado, su abogado y especialista en derecho informático y delitos informáticos, logró probar que, aunque la plataforma Scribd exige pagar un valor por la descarga de los documentos, ese dinero nunca llegó a manos del denunciado.

Realpe cuenta que con un perito forense, Daniel Torres, usaron una herramienta para rastrear información sobre si la tesis ya había sido publicada en internet antes de que su cliente lo hiciera. Para ello utilizaron la fuente de acceso público llamada Osint, que rastrea todo tipo de información (redes sociales, buscadores, foros, fotografías, wikis, bibliotecas online, conferencias y metadatos). Encontraron entonces que la tesis ya estaba en internet, y lo más revelador, que otros ya la habían compartido.

La defensa de Gómez, en la que también están los abogados Claudio Zambrano y Luis Bernando Alzate, también argumentó que compartir este tipo de investigaciones es una práctica común entre biólogos, mucho más entre estudiantes universitarios con fines pedagógicos y de aprendizaje. Incluso se pudo establecer que el propio denunciante había compartido otras investigaciones de colegas a través de diferentes plataformas.

Finalmente, el juez absolvió al denunciado en primera instancia. Sin embargo, el denunciante apelará está decisión y tienen plazo hasta el 1 de junio para entregar nuevas pruebas.

El caso de Diego Gómez reabre la polémica sobre el acceso libre a la información, más en contextos académicos, porque puede crear un precedente a la hora de compartir contenido en internet. No obstante, todavía no se puede hablar de triunfo, puesto que existen muchos vacíos alrededor de la ley de derechos de autor en Colombia.

“Así como me pasó a mí, le puede pasar a otro estudiante que crea que el conocimiento es libre”, explica el ahora biólogo que en la actualidad ejerce de coordinador de investigaciones en una reserva natural en el sur de Costa Rica.

Asegura que, aunque este lío penal lo pudo haber derrotado tanto a nivel personal como en su carrera profesional, le sirvió para madurar como investigador y como activista contra las barreras de acceso al conocimiento. “Los invito a publicar sus artículos en revistas de acceso abierto, que no le cueste un peso a las universidades ni a nadie poder acceder al conocimiento que generamos”, concluye.

 ¿Cómo está Colombia en la ley derechos de autor?

“Las leyes de derechos de autor se quedan cortas. Los estudiantes tienen la costumbre de compartir información para ampliar el conocimiento a través de las redes sociales y están leyes no son justas con ellos. Por un lado les decimos que usen internet a través de programas nacionales, pero falta mecanismos para compartir información de manera libre” asegura Realpe a esta publicación.

Actualmente la Ley 23 de 1982 es la que regula los derechos de autor en Colombia pero, como su nombre lo indica, es una norma creada en el 82, época en la que las dinámicas del uso de la información a través de la tecnología eran muy diferentes a las actuales. “Esta Ley fue pensada pre-internet, pero ahora todo el tiempo hablamos de compartir, esa es la narrativa de las redes sociales y la educación no es ajena a ese cambio”, explica Juliana Soto, investigadora en la Fundación Karisma.

Por estos cambios y vacíos, Colombia vio la necesidad de reformar esta normatividad a través de la Ley Lleras en sus diferentes versiones, pero fue imposible. En ese sentido, confirman los expertos consultados, el tema de derechos de autor pensados para la red siguen sin ser debatidos por el gobierno para evitar casos como el Diego Gómez.

¿Las bases de datos de la universidades son suficientes?

Los sucesos que vivió Diego Gómez en su universidad son los que hoy en día viven muchos estudiantes que pertenecen a universidades públicas que cuentan con poco presupuesto para pagarle a las editoriales internacionales que manejan el mercado de las investigaciones en el mundo. Es decir, los que controlan las bases de datos más completas y actualizadas.

Por ejemplo, la Universidad Nacional destina de su presupuesto entre  5.000 y 6.000 millones de pesos anuales para la contratación de editoriales que ofrecen plataformas de información distribuida en monografías, tesis, revistas, periódicos, investigaciones, banco de imágenes, audios y videos. Recursos que son de vital importancia para la generación de conocimiento.

Aunque varias universidades cuentan con repositorios de acceso abierto como la Nacional, todavía falta mucho para que los investigadores que producen conocimiento suban sus resultados a plataformas de acceso libre y no le paguen muchas veces a editoriales que cobran por revisar y publicar una investigación.

“El caso de Diego ha permitido que se haga una reflexión de la relevancia del acceso abierto para la academia, por eso el apoyo de la revista Open Acces en este caso, ya que son investigadores que publican en revistas que se difunden de manera gratuita. Si el acceso abierto fuera la regla, el caso de diego no habría tenido lugar”, concluye Juliana Soto, investigadora en la Fundación Karisma.

Revista Semana. Semana Educación. www.semana.com
Fotografía: Diego Gómez

Hombre tetrapléjico recupera movilidad de su brazo gracias a la ciencia

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Un estadounidense que quedó tetrapléjico hace 10 años en un accidente de bicicleta puede volver a usar su brazo y su mano derecha para beber y comer, gracias a una nueva neuroprótesis considerada como “una primicia” médica por los investigadores.

Este avance, logrado en Cleveland, Estados Unidos, depende de un dispositivo que sortea la lesión de la columna vertebral utilizando hilos, electrodos y programas informáticos para reconectar el cerebro del paciente con los músculos de su brazo paralizado.

“Que nosotros sepamos, es el primer ejemplo en el mundo de una persona aquejada de una parálisis total, completa”, que utiliza directamente la mente para desplazar el brazo y la mano para efectuar “movimientos funcionales”, declaró a la AFP Bolu Ajiboye, uno de los autores del estudio, publicado en la revista The Lancet.

El paciente, de 56 años, Bill Kochevar, tetrapléjico, con una lesión a la altura de la cuarta vértebra cervical, tiene dos aparatos sobre la cabeza y 192 microelectrodos implantados quirúrgicamente en el cerebro, que registran las señales que su materia gris envía cuando quiere mover el brazo o la mano.

Con este dispositivo experimental, sus músculos reciben instrucciones mediante 36 electrodos implantados en su brazo y antebrazo. Esto le permite utilizar el brazo para beber un café, rascarse la nariz o comer un puré de patatas.

Kochevar, que recibió sus implantes intracerebrales a finales de 2014, dispone asimismo de un brazo móvil de apoyo, también controlado por su cerebro, que le ayuda a luchar contra la gravedad que le impediría levantar la extremidad para que su mano pueda tomar el tenedor o la taza.

Tomado de: www.elespectador.com 
Fotografía: AFP.

En 30 años, Colombia se quedaría sin nevados

articulo

Los picos nevados de Colombia tienen sus años contados: entre 20 y 30. Es decir, en solo dos o tres décadas podrían desaparecer las pocas áreas de hielo que cubren las seis cumbres blancas que tiene el país y que representan el 2 por ciento de los glaciares tropicales que existen en el planeta.

El lunes el Ideam –en conjunto con otras entidades meteorológicas de Ecuador, Bolivia y Perú, y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID)– lanzó una alerta por el deshielo constante de estos glaciares, que en el país apenas cubren 37 kilómetros cuadrados, un poco menos de la extensión que hoy tiene la localidad de Kennedy, en Bogotá.

Este nuevo cálculo para el país fue producto de la interpretación de imágenes de satélite, aportadas por el proyecto de monitoreo de glaciares tropicales que financió el BID, y una imagen de la Sierra Nevada de Santa Marta tomada por la Fuerza Aérea Colombiana.

En solo 50 años hubo una disminución del 63 por ciento de los glaciares, que para mediados de los años sesenta ocupaban 103 kilómetros cuadrados. Sin embargo, la situación se ha agudizado a tal punto que en seis años se perdió el 17 por ciento de estos seis ecosistemas: dos sierras (la de Santa Marta y el Cocuy) y cuatro volcanes nevados (El Ruiz, Santa Isabel, Tolima y Huila).

Ómar Franco, director del Ideam, advirtió que las próximas generaciones de colombianos tal vez no tendrán la oportunidad de conocer estos ecosistemas de alta montaña, pues con una tendencia de pérdida anual de entre 3 y 5 por ciento de la masa glaciar, se tiene la proyección de que estas masas de hielo cuentan con una vida estimada de dos a tres décadas.

“Los glaciares son la alarma de lo que está pasando en el resto del país con el cambio climático. Aunque no dependemos de ellos para el suministro de agua, como ocurre en Bolivia o Perú, sí son indicadores de todo el sistema de alta montaña, del que sí depende el suministro de agua”, analizaron los expertos del Ideam durante la presentación del informe.

Por su parte, Fabio Arjona Hincapié, director ejecutivo de la ONG Conservación Internacional –quien participó en el proyecto de monitoreo–, explicó que precisamente la competitividad de ciudades como Bogotá depende de sus ecosistemas de alta montaña, como el páramo de Chingaza.

En ese mismo sentido, Roberto Esmeral, representante del BID, señaló que la región concentra el 99 por ciento de los glaciares tropicales del mundo y que en cada país varía la utilidad que estos le prestan a la sociedad, como el suministro de agua o el hábitat de las comunidades indígenas.

Actualmente, el Ideam tiene 19 estaciones meteorológicas midiendo cada media hora parámetros climáticos, desde el bosque alto andino, los páramos y glaciares. La meta es que en los próximos meses se instale una estación a unos 5.000 metros de altitud, que promete ser la estación más alta del país.

Tomado de: www.eltiempo.com 
Fotografia: Cortesía Ideam / En siglo y medio, la Sierra Nevada 
de Santa Marta ha perdido 92 por ciento de su área glaciar.

II Congreso Internacional & VI Congreso Institucional de Investigación – Uniagraria

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La Investigación en Colombia sigue abriendo espacios que convocan a la unidad territorial en términos de desarrollo sostenible.

en donde la Fundación Universitaria Agraria de Colombia – Uniagraria, abre sus puertas a todos los investigadores, académicos, estudiantes y en general a todos los jugadores activos de la agro-industria en Colombia, llevando a cabo su II Congreso Internacional y VI versión institucional de Investigación. Evento que se realizará en el campus de la Calle 170  durante los próximos 30 y 31 de marzo.
Este evento se llevará a cabo con la presencia de invitados internacionales como el Dr. René Pérez- Universidad Agraria de la Habana Cuba
y el Dr. Michael Suárez - Instituto de Estudios Animales de la Habana Cuba, en espacios abiertos que tienen como propósito desarrollar los 15 objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas.
Este evento contará con el apoyo de Pacto Global y la Oficina de de Naciones Unidas para el desarrollo en Colombia.
Estaremos Informando las actividades que se llevarán a cabo en el marco de este relevante encuentro, con el fin de agendar su mejor espacio invitándolo a participar activamente de estas actividades que prometen futuro y desarrollo para Colombia.
La Editorial.

 

Así se descubrió la más extrema de las estrellas

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En física se conoce como límite de Eddington a un principio según el cual todos los objetos con masa pueden emitir luz hasta cierto punto; sobrepasado este límite, la misma luminosidad empieza a impedir que la fuente que la genera siga funcionando, ocasionando que el objeto se empiece a desintegrar. Se trata de uno de los fundamentos del modelo de radiación (emisión de luz) de la física actual.

Por lo menos, esto era lo que se creía hasta ahora. Científicos acaban de hacer un descubrimiento que podría replantear dicho modelo a partir de las observaciones en astrofísica, es decir, del estudio de objetos del cielo que de ninguna manera podrían ser reproducidos en laboratorios de la Tierra.

Un equipo integrado por 23 astrónomos pertenecientes a un proyecto de cooperación europea acaba de publicar, en la revista ‘Science’, el hallazgo de una estrella de neutrones –también conocida como pulsar– capaz de emitir luz mil veces por encima del límite de Eddington, lo que la convierte en uno de los cuerpos del cosmos más extremos descubiertos hasta ahora.

La estrella es la más lejana de su tipo captada a la fecha –a 50 millones de años luz– y según los investigadores es capaz de emitir tanta luz en un segundo como nuestro sol en tres años y medio, el equivalente a 300 millones de soles al mismo tiempo. Este fenómeno era algo que solo se les atribuía a los agujeros negros (objetos del universo con una masa tan concentrada que su gravedad es capaz de atrapar, incluso, a la luz).

El bogotano Guillermo Rodríguez, astrofísico del Observatorio Astronómico de Roma y quien participó en el estudio, reconoce que la primera reacción ante el hallazgo fue de desconcierto.

Esto, debido a que el comportamiento de la estrella –que hace parte de un sistema binario dentro de la categoría de las denominadas Fuentes Ultraluminosas de Rayos X (ULX, en inglés)– anteriormente se atribuía solamente a la presencia de agujeros negros de masas intermedias, de hasta varias cientos de veces la del Sol.

Para explicar el atípico hallazgo, Rodríguez asegura que su equipo de estudio –liderado por el italiano Gian Luca Israel– centró su hipótesis en la configuración del campo magnético de la estrella, sugiriendo que puede ser multipolar; es decir, mucho más complejo que lo que se asumía hasta ahora. “Normalmente, partimos de la base de que las estrellas tienen un campo magnético de dipolo como el de la Tierra, y creemos que una de las razones para explicar la luminosidad de esta estrella es la presencia de un campo magnético multipolar extremadamente fuerte, de 10 a la 15 Gauss (un 10 seguido por 15 ceros)”, explica el investigador y aclara que el campo magnético de la Tierra es de medio Gauss, mientras que el del Sol es de uno, en promedio (aunque puede alcanzar hasta los 4.000 en las manchas solares).

De acuerdo con Rodríguez, la gran cantidad de luz emitida también tendría explicación a partir del material con el que una estrella se ‘alimenta’ de la otra, a través de su impresionante fuerza de gravedad.

La observación del pulsar –denominado NGC 5907 ULX-1– fue hecha gracias al satélite XMM Newton de la Agencia Espacial Europea. Los científicos utilizaron los datos de archivo de ese telescopio y con un programa de computador, diseñado por Rodríguez, analizaron cada estrella en las imágenes de dicha base de datos en busca de señales periódicas; en este caso, las encontraron en la emisión de rayos X de la estrella, con un periodo de 1,13 segundos, correspondientes al periodo de rotación de la estrella.

Rodríguez, experto en objetos compactos como estrellas de neutrones y agujeros negros, y también en astronomía de rayos X, recuerda que uno de los objetivos de la ciencia es encontrar la solución más simple a cualquier problema. Sin embargo, en este caso se han visto obligados a incluir campos magnéticos complejos para explicar dicho hallazgo. Y esto los llevó a plantearse la necesidad de revaluar los modelos físicos con los que se cuenta en la actualidad.

La utilidad de este hallazgo, sin duda, será poder avanzar en el conocimiento y mejorar los modelos físicos actuales”, apuntó.

Tomado de: www.eltiempo.com 
Fotografia: Archivo particular / La observación del pulsar 
(denominado NGC 5907 ULX-1) fue hecha gracias al satélite 
XMM Newton de la ESA.