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Los saldos le hacen daño al sector editorial

libros

Varios medios de comunicación, informaron a comienzos de esta semana sobre el gran remate de los libros que se llevará a cabo el último fin de semana de julio en Corferias. El evento, organizado por la empresa Dislectura, ofrecerá al público 3.000 títulos y un millón de ejemplares de libros saldados (los que se compran en las bodegas de las editoriales y que no se vendieron en librerías) a precios más bajos que los de las librerías tradicionales: desde cinco hasta veinte mil pesos. Según Fernando Tambo, antiguo profesor de literatura y hoy vocero de Dislectura, las obras provienen de editoriales de todo el continente y estarán disponibles con descuentos de entre el 70 y el 90 por ciento. “Nuestras dos condiciones para hacer este evento son que los libros sean originales y a bajo costo”, dice.

La noticia, sin embargo, produjo indignación entre el gremio de los libreros. David Roa, director de la ACLI (Asociación Colombiana de Libreros Independientes) le escribió a esta revista un mensaje en el que decía  los siguiente: “El sector editorial es un ecosistema delicado en el que las pequeñas librerías, que abren sus puertas casi todo el año, trabajan dentro de la legalidad y que generan empleos formales, subsisten azarosamente asumiendo demandantes responsabilidades financieras y culturales; prueba de ello es que en la mitad del territorio nacional no hay puntos de venta del libro, ya mucho menos librerías con vocación de gestión cultural. En este contexto se ven obligadas a ver los constantes remates que se hacen en las ciudades y el amplio despliegue mediático que reciben estos eventos que no solo refuerzan la idea equivocada de que los libreros abusan con los precios de los libros, cuando lo que hacen es venderlos al precio que dictan los distribuidores, sino que también deben presenciar que muchas veces esas comunicaciones tan equívocas vienen de entidades representativas del sector cultural. Esto lo que demuestra es la generalizada ignorancia que existe sobre la realidad y el papel que desempeñan los pequeños libreros y la evidente falta de consideración que hacia ellos se tiene en el mejor de los casos. Los libreros hemos tratado de abrir la discusión sobre estos temas, siendo conscientes de las realidades de los demás actores del sector en una industria que por su apremiante ritmo de rotación de novedades debe deshacerse en algún momento de sus «excesos de inventarios», pero también creemos que deben contar con la opinión y tener en cuenta las preocupaciones de los pequeños libreros al decidir las estrategias para resolver estos problemas”.

María Osorio, directora de la editorial y librería Babel (miembro de la ACLI), hace eco del comunicado de Roa. Para ella, el remate “está mandando el mensaje equivocado, pues hace pensar que las librerías son caras y que entonces hay que comprar libros saldados, pero nosotros no ponemos los precios, esos los pone la editorial o el distribuidor”. Osorio considera que este evento puede desincentivar a la gente a que vaya a las librerías, y siente que el Estado debería jugar un papel mayor para evitar esto: “Nadie nos pregunta nada, no fuimos contactados. Creo que hay que discutir la posibilidad de que haya un precio fijo para por lo menos hablar sobre cómo estos eventos afectan a toda la cadena”.

La editora y librera también considera que fue un error por parte de Corferias, como socio de la Feria del Libro Internacional de Bogotá, promocionar este evento arrendándole su espacio. Corferias, sin embargo, afirma que “no está organizando el outlet” y que solo Dislectura es “el responsable del contenido y de las actividades propias  de su realización”, según afirma Alexandra Torres, directora de Eventos en Arriendo. También dice que “la FILBO tiene un alcance muy distinto al del “Outlet de libros”, teniendo en cuenta que éste último representa un tema puntual de dos días de venta de saldos en un solo pabellón, mientras que en la Feria Internacional del Libro el foco principal es el lanzamiento de nuevos títulos,  el contacto con autores y el desarrollo de una nutrida agenda académica y cultural de más de 1.300 actividades en  15  días”.

Tambo, además, no cree que las librerías se deban preocupar, pues en el outlet no habrá novedades editoriales. “No estamos siendo desleales porque no tenemos las novedades que ellos manejan. Además, entre ellos y los editores se han encargado de descatalogar y guardar ciertos títulos. Nosotros simplemente les volvemos a dar circulación, solo que a muy bajo costo”, afirma. Pero el asunto no es tan sencillo. Si bien el outlet no tendrá novedades editoriales, sí habrá títulos que en este momento se encuentran en el circuito comercial, como los clásicos y ediciones relativamente recientes que todavía se pueden encontrar en librerías.

“Del circuito comercial sí tenemos -dice Tambo-, pero los vendemos bajo otros sellos editoriales. De El retrato de Dorian Gray, por ejemplo, trajimos muchísimos importados. Como es un clásico, lo distribuyen varias librerías, como la Lerner o la Panamericana, pero incluso afirmaría que los nuestros son mejores, pues no solo son más baratos sino que conseguimos unas ediciones muy buenas, con prólogos y comentarios”. Para muchos, como Emilia Franco, directora de la editorial Siglo del hombre, esto genera un problema. Aunque reconoce que los precios bajos pueden funcionar para fomentar la lectura, y que para las editoriales es importante poder vender los títulos de su inventario, la condición mínima es que en este tipo de eventos los libros no estén “en el circuito comercial, pues la idea no es competir con las librerías”.

Para Franco, idealmente, el gremio de los editores se debería unir para hacer una feria de saldos bajo esa condición. “Sería muy bueno tener un evento en el que participe todo el sector, donde una vez al año se vendan libros de baja rotación y que se encuentren por fuera del circuito comercial”. Considera, además, que ese evento podría beneficiar a la Feria del Libro Internacional de Bogotá -donde se venden tanto novedades como libros saldados- pues así esta se podría concentrar solamente en las obras más recientes. “Ninguna otra feria internacional vende obras saldadas, esos eventos son para novedades”, asegura.

A Enrique González, presidente de la Cámara del Libro, también le entusiasma crear una feria de libros saldados. “Si este evento funciona, más adelante nosotros haremos un outlet oficial con Corferias en el segundo semestre del año para que participen todas las editoriales, incluidas las independientes. Creo que es una gran manera de beneficiar al lector”. González entiende la ansiedad de los libreros, pero cree que se debe a que esto nunca ha pasado en el país, y que hay espacio para que todos coexistan en el ecosistema editorial. “En el mercado de las prendas, los outlet son muy normales -argumenta-, y no dañan la percepción sobre el precio pues la gente está acostumbrada a que la ropa de temporada tiene un precio y en los outlet otro”.

Para una fuente que prefirió permanecer anónima, esa mentalidad a la larga puede ser nociva para los libros. “Es terrible que los libros se vendan como camisetas en el mercado. Ese es el punto más alto del capitalismo. Es verdad que en Colombia la gente no lee, y que mejores precios pueden ayudar, pero se corre el riesgo de que la lectura se convierta en un tema de precio. Y la lectura no debe ser motivada por los precios, sino por el interés, el deseo de conocimiento. Convertir al libro en un objeto barato puede generar una cantidad de distorsiones en el sector del libro”.

Las posiciones encontradas parecen no tener una solución ante la inminencia del evento. Las librerías deberían contar con una mayor protección como centros culturales, y el libro, como objeto cultural, debería contar, como en otros países, con precios únicos. En ese sentido, no se puede confundir un remate con el trabajo serio y sostenido por parte de las librerías, pues leer es, también, un problema de elecciones, de curadurías y de catálogos que, evidentemente, no se encuentran incluidos en un remate como el que se realizará este fin de julio. Quizás es peligroso, como dicen los libreros, que se siga perpetuando en el país la idea de que los libros son caros per se, y que pueden ser más baratos, casi regalados, pues eso contribuye a difundir la creencia de que en Colombia no se lee por un problema de dinero.

Tomado de: Revista Arcadia

¿Por qué hay tanto abogado en Colombia?

Abogado

A pesar de que muchos afirman que se necesitan más ingenieros y 
científicos, el país sigue teniendo muchos abogados.
Conozca las razones

El historiador inglés Malcolm Deas, especialista en historia de Colombia del siglo XIX, sostuvo que después de tantos años, le sigue sorprendiendo la enorme cantidad de abogados que salen de las universidades en Colombia. De igual manera, en los últimos años, muchos titulares han afirmado que Colombia es un país de abogados. Pero no se trata solo de la impresión de un extranjero o de unos cuantos colombianos: hace menos de cinco años, Colombia fue el segundo país del mundo con más abogados por cada 100.000 habitantes, según la Corporación de Excelencia en la Justicia.

Mientras que se gradúan más y más abogados, 14.463 estudiantes de derecho presentaron las últimas pruebas del Ecaes, algunos estudios afirman que el país necesita más profesionales en otras áreas. Un estudio del Sena, por ejemplo, calcula que harán falta 90.000 ingenieros de Sistemas y de Telemática para el 2018. En otras ocasiones, algún experto asegura cada cierto tiempo, que lo que América Latina necesita son científicos. El último en hacerlo fue Andrés Oppenheimer, en una entrevista que le concedió a El Tiempo.

Sin embargo, sería necesario preguntarse si los estudios responden a lo que necesita el país, y si lo que los expertos aseguran corresponde al mercado laboral, o depende más de lo que ellos quisieran que ocurriera. Por ejemplo, según las cifras del Observatorio Laboral, los sueldos de los ingenieros en muchos de los departamentos son bajos, y las tasas de cotizantes a la seguridad social están cerca del 50%, e incluso, en algunos casos llegan al 25%. Y por otra parte, muchos de los científicos colombianos de renombre ejercen en otros países, y no en Colombia, por la falta de oportunidades.

En cambio, los abogados recién graduados tienen un sueldo promedio de $2.212.624 y porcentaje de cotizantes del 73%, según las cifras del Observatorio Laboral para el 2014.  El promedio salarial es alto en Colombia, pero desde luego varía dependiendo de la universidad. Por ejemplo, la media de un egresado de la Universidad Nacional es de $2.835.318, de los Andes de $2.790.622, y la Javeriana de $2.515.899.

Los sueldos suben con una especialización recién adquirida. Por ejemplo, un abogado con especialización en Contratación Estatal gana cerca de $6.824.086, y uno con una en Derecho Constitucional, $4.675.889. Y en las ciudades grandes e intermedias, los sueldos se mantienen relativamente altos, para estudiantes de pregrado, con especialización, o maestría, al igual que el porcentaje de cotizantes.

Hay varias razones para entender por qué, a pesar del alto número de abogados, se siguen necesitando tantos expertos en leyes. Según la profesora de derecho de la Universidad Icesi Diana Quintero, una de las explicaciones es que la sociedad colombiana es muy conflictiva, “muchos asuntos que en otros lugares se resuelven con el diálogo, acá terminan en litigios”.  Además, según Quintero, en el país hay una alta vulneración de derechos, un ejemplo, es el difícil acceso a la salud, que en muchos casos se resuelve con tutelas.  A lo que hay que sumarle lo complejo que es el sistema legal colombiano, que impide un análisis fácil y único, y requiere que hasta para muchos trámites relativamente fáciles sea necesario un abogado.

Tomado de: Semana Educación
Fotografía: www.diestres.com

42, la universidad de tecnología que no tiene profesores

42

Kwame Yamgnane, Xavier Niel, Nicolas Sadirac y Florian Bucher 
son los fundadores de 42.

42 es una universidad gratuita para programadores y desarrolladores de software creada en París, Francia, en 2013.

Hasta aquí nada suena raro, además del nombre. Pero 42 tiene grandes diferencias con otras universidades: está abierta las 24 horas del día, los siete días de la semana y no tiene profesores.

¿Cómo aprenden los alumnos si no tiene profesores?

Kwame Yamgnane, uno de los cuatro fundadores de 42, explicó que en vez de contratar profesores, aplican el «peer to peer learning», es decir, el aprendizaje entre compañeros.

«Hace unos años o décadas atrás, no se podía acceder fácilmente al conocimiento, se necesitaban profesores para llevarlo a la población», dice Yamgnane.

«En cambio. ahora, en la ciencia de la computación, el conocimiento está en internet. Es accesible a cambio de casi nada», comenta.

«Fuera de la caja»

Esta es la filosofía básica de 42, creada por cuatro socios: Xavier Niel, un multimillonario francés, dueño de la empresa de telefonía móvil Iliad y de una parte del periódico Le Monde; Nicolas Sadirac, Kwame Yamgnane y Florian Bucher.

Otra de las razones por las que 42, financiada por el magnate Niel, no tiene profesores es que su propósito es que los alumnos piensen de manera creativa e innovadora. «¿Cómo se logra eso?», se pregunta Yamgnane.

Y se responde: «Un profesor te diría: las cosas son así, de una determinada manera. Son A o B. En 42 no hay nadie que te enseñe el camino. Uno crea su propio camino e innova», explica.

Brittany Bir, graduada de 42 París y directora ejecutiva de la sede del centro que abrirá en Estados Unidos en noviembre, da un ejemplo:

«En una clase normal, un profesor dice: ‘Vamos a crear una web, vamos a usar este programa y vamos a seguir estos pasos'».

«En cambio, en 42 sólo decimos a los alumnos que creen una web. No les damos la solución, ellos la buscan solos», dice. «Cuando se gradúan no replican un modelo. Tienen más espacio para experimentar y desarrollar su creatividad».

Bir agrega que en una clase normal, uno solo escucha pasivamente lo que el profesor dice y no se involucra. «En 42, al no tener profesores, podía participar activamente en mi aprendizaje», dice.

Si los profesores no son necesarios, entonces cada uno podría aprender en su casa. ¿Por qué ir a una universidad?

«Necesitamos un lugar donde todos puedan trabajar juntos», dice Kwame Yamgnane, uno de los fundadores. «Cuando uno trabaja con otros puede innovar».

Profesores valiosos

AnnaLee Saxenian, decana de la Escuela de Información de la Universidad de Berkeley, EE.UU., cree que el «peer to peer learning» es una fortaleza, ya que cuando los alumnos sean contratados, lo más probable es que trabajen en equipo.

«Pero no creo que los compañeros de clase sepan todo lo que el otro necesita aprender», argumentó

«Hay valor en tener profesores, aportan una guía y se aseguran de que los alumnos aprendan todo lo que necesiten aprender», comentó. «Y no creo que todos los profesores sean tan rígidos».

La decana agrega que los docentes enseñan ciertas habilidades importantes, ya que «la programación no es lo único que uno necesita para empezar una empresa exitosa: se necesitan habilidades de comunicación, ética».

Brittany Bir, directiva de 42 EE.UU. reconoce que algunas personas sí necesitan esa guía para desarrollar proyectos. «42 no es para todos», comenta.

La «piscina»

Para ingresar a 42 uno asume un reto llamado «la piscina», que consiste en sesiones intensivas de programación de software, que duran cuatro semanas.

El nombre del reto se debe a que este apunta a ser «inmersivo» y sólo quedan seleccionados los postulantes que logran «mantenerse a flote».

Lou Guenier, uno de los 2.500 estudiantes de 42 París, dice que postuló a esta universidad porque era gratis, casi no pedía requisitos y porque siempre estuvo interesado en computadoras.

Sobre la «piscina», cuenta que es una de las experiencias «más extenuantes» que ha vivido.

Una de las cosas que le pidieron fue crear un programa capaz de resolver cualquier Sudoku.

«Al inicio uno no entiende muchas cosas, pero quedan en el subconsciente. Uno aprende algo nuevo todos los días», afirma.

Una vez que uno ingresa y empieza a estudiar, no va a clases, sino que va recibiendo una serie de «proyectos» o tareas de programación que debe ir resolviendo, buscando el conocimiento por sí mismo o con apoyo de sus compañeros.

Por ejemplo, a Lou Guenier le han asignado proyectos como crear juegos en 3D o laberintos en 3D.

No importa el tiempo que les tome encontrar la solución.

Guenier cuenta que el ritmo de aprendizaje en 42 es «intenso». «Uno debe trabajar mucho, y aunque no entienda muchas cosas debe perseverar».

Asegura que uno aprende más que en la universidad tradicional, «donde uno olvida el 90% de lo que el profesor dice». «En 42 uno busca las cosas por sí mismo y recuerda todo».

Lou no extraña a los profesores. «Sin ellos uno trabaja a su propio ritmo y no se vuelve un robot que repite lo que dicen ellos».

Graduados exitosos

Los alumnos se gradúan de 42 cuando completan 21 proyectos, lo que les toma normalmente entre tres a cinco años.

Entre los egresados hay quienes han creado sus empresas de tecnología y otros que trabajan en start ups, según Kwame Yamgnane.

AnnaLee Saxenian, de Berkeley, dice que la universidad 42 debería mostrar la tasa de éxito de sus graduados.

«Los empleados de Silicon Valley han ido a universidades tradicionales y esto no los ha destruido. Todos nuestros estudiantes consiguen trabajos. Las empresas todavía están contratando a nuestros graduados así que hay valor en los profesores», comenta.

Brittany Bir, graduada de 42 París y directiva de 42 EE.UU., dice que hasta ahora no ha buscado empleo ni trabajado como programadora directamente.

Ha sido profesora de inglés en una universidad tecnológica de Francia, un puesto en el que estaba «involucrada la programación». Pero asegura que es capaz de programar software educativo, desarrollar páginas web y construir muchas cosas a partir de la nada.

«Lo que aprendí en 42 lo podría usar en otros trabajos en el futuro. Sé que es útil porque he hecho programación en la universidad de Francia donde trabajé y porque todos los que estudiaron conmigo han podido encontrar trabajo»

Lou Guenier, actual estudiante de 42 París, está convencido de que podría encontrar trabajo en cualquier campo de la computación.

Tomado de: http://www.bbc.com/
Fotografía: Getty Images

Medición Colciencias 2015: 85% de las IES aumentaron sus grupos de investigación

resultados

Resultados de la última convocatoria de Colciencias, la 737, de medición de grupos de investigación, y el listado de las IES que más grupos de investigación tienen, las que más aumentaron y redujeron el número de sus grupos de un año a otro, las que perdieron el reconocimiento de sus grupos y las que aparecen por primera vez.

Mientras que en 2.013 se reconocieron 3.693 y en 2.014 la cifra subió a 3.840, para 2.015 el dato llegó a 4.458 con un aumento del 16% con respecto al año anterior.

Categoría

Convocatoria 640, de 2013

Convocatoria 693, de 2014

Convocatoria 737, de 2015

Grupos A1

373

293

408

Grupos A

258

386

549

Grupos B

757

869

952

Grupos C

1.129

1543

1939

Grupos D

1.176

749

610

Total grupos

3.693

3.840

4.458

Tabla. Grupos reconocidos en las últimas tres convocatorias de Colciencias

Este significativo aumento de grupos puede responder  a diversas interpretaciones, sobre las que no hay una conclusión clara:

La convocatoria 737 se hizo sobre el mismo esquema desarrollado por la convocatoria 693, con algunos pequeños ajustes y una distinta dirección de Fomento a la Investigación en Colciencias.

A diferencia del año anterior, en esta oportunidad un importante grupo de investigadores de humanidades y ciencias sociales sí decidieron participar en la convocatoria, misma que rechazaron antes por considerar que el modelo no era justo con ellos. Eso explicaría parte del aumento en el número de grupos.

Un mayor proceso de sensibilización y compromiso de las IES con la investigación se puede estar dando al apoyar más sus grupos de investigación, movido en parte por el aumento en las recomendaciones y exigencias de los pares académicos y el discurso estatal de aumentar calidad.

Hay un efecto indirecto en esta situación, y es que en el mediano plazo se sentirán las finanzas de un buen grupo de IES que han debido aumentar el número de investigadores y cargas académicas, así como de nóminas y puntos por productividad investigativa.

Otros consideran que más allá de los esfuerzos y aprendizaje forzoso de parte de muchas IES para aprender a administrar su investigación y demandar productos concretos de parte de sus académicos, lo que pudo presentarse fue una flexibilización o reducción en los niveles de rigos y exigencia por parte de Colciencias para evaluar los grupos.

Las conclusiones que dejan los resultados

* 185 de las 287 IES que hay en el país registran grupos de investigación en Colciencias. Esto significa que 110 IES (el 35%) no tienen un solo grupo de investigación registrado. El año pasado era el 40%.

* La Escuela de Suboficiales de la Fuerza Aérea Colombiana Andrés M. Díaz, acreditada institucionalmente, no reporta ningún grupo en Colciencias. La Institución sí muestra investigación, pero en áreas relacionadas con inteligencia militar que, dicen, no puede hacerse pública.

* Las universidades Distrital, Libre y del Atlántico, que aún no tienen acreditación institucional de alta calidad, están muy por encima de la mayoría de IES acreditadas institucionalmente.

* IES acreditadas institucionalmente como la Fundación Tecnológica Antonio de Arévalo, la Universidad Escuela de Ingeniería de Antioquia, el Instituto Tecnológico Metropolitano y la Universidad aparecen relativamente rezagadas en número de grupos frente a muchas otras IES que no están acreditadas institucionalmente.

* Preocupa que haya universidades (como por ejemplo la de la Amazonia y la de Sucre) que registran un programa de doctorado y no tienen ni un solo grupo reconocido en la mayor categorías del sistema (A1).

* Casi el 30% de todos los grupos de investigación de las IES del país están en solo 5 universidades: las públicas Nacional, Antioquia y Valle y las privadas Andes y Javeriana.

* Algunas de las IES que más disminuyeron en grupos de inevstigación, con respecto al año anterior (aclarando que esto no necesariamente es negativo, pues puede responder a un reordenamiento y re-emfoque de la política de investigaciones) fueron la Universidad UDCA, la Universidad Central, la Universidad de Boyacá, la Universidad Tecnológica del Chocó y la la Fundación Universitaria Juan de Castellanos.

* Algnas de las IES que dieron un mayor salto en cuanto al crecimiento en el número de sus grupos de investigación, fueron  la Nacional, Antioquia, Valle, Distrital, Pedagógica y Tecnológica de Colombia, Nariño, Pedagógica, Bosque y Minuto

* Se destaca un importante avance en los resultados en algunas universidades públicas, que estaban rezagadas, como Amazonía, Sucre, Popular del Cesar y Guajira. También dio un importante salto el SENA.

 

1) Las 185 IES que registran con grupos de investigación

Puesto 2015

Puesto 2014

Institución de Educación Superior

Nro. Grupos 2015

1

1

 Universidad Nacional de Colombia

571

2

2

 Universidad de Antioquia

268

3

3

 Universidad del Valle

166

4

4

 Universidad de Los Andes

152

5

5

 Pontifica Universidad Javeriana

120

6

6

 Universidad Distrital Francisco José de Caldas

112

7

11

 Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia – UPTC

102

8

7

 Universidad Libre de Colombia

96

9

7

 Universidad Industrial de Santander – UIS –

90

9

10

 Universidad de Cartagena

90

11

9

 Universidad Pontificia Bolivariana

81

12

12

 Universidad Tecnológica de Pereira – UTP

80

13

15

 Universidad Santo Tomás

66

14

14

 Universidad del Atlántico

62

14

17

 Universidad del Cauca

62

16

13

 Universidad Cooperativa de Colombia

60

16

16

 Universidad Militar-Nueva Granada

60

16

19

 Universidad de Caldas

60

19

19

 Universidad de Nariño

56

20

29

 Universidad Pedagógica Nacional

52

21

18

 Universidad de La Sabana

51

22

22

 Universidad del Tolima

50

23

24

 Universidad de Córdoba

42

23

25

 Fundación Universidad del Norte

42

23

27

 Universidad de La Salle

42

26

21

 Universidad del Quindío

41

26

29

 Universidad Nacional Abierta y a Distancia – UNAD

41

26

29

 Universidad de Pamplona

41

26

32

 Universidad del Magdalena – Unimagdalena

41

26

53

 Universidad de La Guajira

41

31

25

 Universidad EAFIT

40

31

36

 Universidad El Bosque

40

33

22

 Universidad de San Buenaventura

39

33

27

 Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario

39

35

33

 Universidad Surcolombiana

37

36

40

 Universidad Antonio Nariño

32

36

45

 Universidad Santiago de Cali

32

38

34

 Fundación Universidad de Bogotá – Jorge Tadeo Lozano

31

38

35

 Universidad Simón Bolívar

31

40

37

 Universidad Autónoma de Bucaramanga -UNAB

30

39

40

 Universidad Francisco de Paula Santander

30

39

65

 Universidad Popular del Cesar

30

43

37

 Fundación Universitaria de Ciencias de la Salud

29

43

48

 Universidad de Los Llanos

29

45

51

 Corporación Universitaria Minuto de Dios -UNIMINUTO

28

46

37

 Universidad Externado de Colombia

27

46

40

 Universidad La Gran Colombia

27

46

43

 Universidad de Medellín

27

46

53

 Universidad de Sucre

27

46

73

 Servicio Nacional de Aprendizaje -SENA

27

51

45

 Universidad CES

26

52

43

 Universidad Autónoma de Occidente

25

53

45

 Universidad Autónoma del Caribe

23

54

49

 Universidad Sergio Arboleda

22

54

62

 Universidad Manuela Beltrán -UMB

22

54

69

 Universidad de La Amazonia

22

57

81

 Universidad de Santander – UDES

20

58

49

 Fundación Universitaria del Area Andina

19

58

57

 Politécnico Colombiano Jaime Isaza Cadavid

19

60

53

 Fundación Universidad Autónoma de Colombia -FUAC-

18

60

96

 Dirección Nacional de Escuelas

18

62

51

 Universidad de Boyacá – UNIBOYACA

17

62

57

 Universidad Católica de Colombia

17

62

57

 Corporación Universidad de La Costa -CUC

17

65

57

 Universidad de Manizales

16

66

53

 Universidad Tecnológica del Chocó – Diego Luis Córdoba

15

66

62

 Fundación Universitaria Los Libertadores

15

66

62

 Universidad Tecnológica de Bolívar

15

66

69

 Universidad Mariana

15

66

73

 Universidad Autónoma de Manizales

15

71

57

 Universidad Central

14

71

65

 Fundación Universitaria Luis Amigó – FUNLAM

14

71

69

 Institución Universitaria Centro de Estudios Superiores M aría Goretti

14

71

84

 Fundación Universitaria SANITAS

14

75

77

 Universidad  ICESI

13

75

106

 Universidad Metropolitana

13

77

65

 Universidad-Colegio Mayor de Cundinamarca

12

77

65

 Fundación Universidad de América

12

77

73

 Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito

12

77

81

 Universidad EAN

12

77

84

 Corporación Universitaria Lasallista

12

77

91

 Universidad del Sinú Elías Bechara Zainum – UNISINU

12

83

73

 Instituto Tecnológico Metropolitano

11

83

96

 Fundación Universitaria Agraria de Colombia -UNIAGRARIA

11

85

69

 Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales – UDCA

10

85

77

 Universidad de Ibagué

10

85

77

 Corporación Universitaria Rafael Núñez

10

85

81

 Universidad Católica de Oriente

10

85

84

 Universidad Católica de Pereira

10

85

88

 Corporación Universitaria Republicana

10

85

88

 Universidad de Cundinamarca -UDEC

10

85

96

 Universidad ECCI

10

93

77

 Fundación Universitaria Juan de Castellanos

9

93

84

 Corporación Universidad Piloto de Colombia

9

93

88

 Universidad Incca de Colombia

9

93

91

 Fundación Universitaria de San Gil – UNISANGIL

9

97

91

 Universidad Católica de Manizales

8

97

96

 Corporación Universitaria del Caribe – CECAR

8

99

106

 Fundación Universitaria de Popayán

8

100

91

 Universidad Escuela de Ingeniería de Antioquia

7

100

91

 Fundación Universitaria Tecnológico Comfenalco –  Cartagena

7

100

96

 Tecnológico de Antioquia

7

100

106

 Fundación Universitaria María Cano

7

104

102

 Fundación Universitaria Católica del Norte

6

104

102

 Corporación Universitaria Remington

6

104

106

 Corporación Universitaria de Investigación y Desarrollo – UDI

6

104

106

 Corporación Universitaria Empresarial Alexánder Von  Humbolt – CUE

6

104

106

 Corporación Universitaria Comfacauca – UNICOMFACAUCA

6

104

124

 Fundación Universitaria Juan  N. Corpas

6

104

124

 Unidades Tecnológicas de Santander

6

104

147

 Fundación Tecnológica Antonio de Arévalo

6

112

96

 Corporación Universitaria del Meta

5

112

102

 Politécnico Grancolombiano

5

112

106

 Corporación Universitaria del Huila -CORHUILA

5

112

106

 Fundación Universitaria Monserrate

5

112

106

 Fundación Universitaria Autónoma de Las Américas

5

112

124

 Universidad Autónoma Latinoamericana -UNAULA

5

112

124

 Institución Universitaria Antonio José Camacho

5

112

124

 Fundación para la Educación Superior San Mateo

5

112

147

 Universitaria Agustiniana – UNIAGUSTINIANA

5

121

102

 Corporación Unificada Nacional de Educación Superior – CUN

4

121

106

 Escuela Superior de Administración Pública -ESAP

4

121

106

 Fundación Universitaria Konrad Lorenz

4

121

106

 Corporación Universitaria Iberoamericana

4

121

106

 Corporación Universitaria Americana

4

121

106

 UNIPANAMERICANA – Fundación Universitaria  Panamericana

4

121

138

 Escuela Naval de Cadetes Almirante José Pudencio Padilla

4

121

147

 Corporación Universitaria de Sabaneta J. Emilio Valderrama

4

121

129

 Universidad del Pacífico

4

121

130

 Instituto Tecnológico de Soledad Atlántico – ITSA

4

131

106

 Escuela Militar de Cadetes José María Córdova

3

131

106

 Colegio Mayor de Antioquia

3

131

106

 Institución Universitaria de Envigado

3

131

106

 Corporación Universitaria de Santa Rosa de Cabal –  UNISARC

3

131

124

 Escuela de Postgrados de la Fuerza Aérea Colombiana Capitán José Edmundo Sandoval – EPFAC

3

131

124

 Escuela Superior de Guerra

3

131

124

 Institución Universitaria Pascual Bravo

3

131

147

 Institución Universitaria  Salazar y Herrera

3

131

147

 Colegio Mayor de Bolívar

3

131

147

 Fundación Universitaria Interncional del Trópico Americano

3

131

141

 Institución Universitaria Bellas Artes y Ciencias de Bolívar

3

142

124

 Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suárez

2

142

124

 Fundación Universitaria ESUMER

2

142

124

 Escuela Nacional del deporte

2

142

124

 Fundación Universitaria Colombo Internacional – Unicolombo

2

142

124

 Instituto Universitario de La Paz

2

142

138

 Instituto Caro y Cuervo

2

142

138

 Institución Universitaria Colegios de Colombia – UNICOC

2

142

138

 Fundación Universitaria Cafam

2

142

138

 Corporación Politécnico de La Costa Atlántica

2

142

147

 Fundación Universitaria para el Desarrollo Humano – UNINPAHU

2

142

147

 Colegio Mayor del Cauca

2

142

147

 Unidad Central del Valle del Cauca

2

142

147

 Corporación Universitaria Adventista – UNAC

2

142

155

 Fundación Universitaria San Alfonso – FUSA

2

142

156

 Fundación Universitaria Católica Lumen Gentium

2

142

157

 Corporación Universitaria Empresarial de Salamanca

2

142

158

 Corporación Universitaria Centro Superior – UNICUCES

2

142

159

 Corporación Universitaria  UNITEC

2

160

124

 Escuela Tecnológica Instituto Técnico Central

1

160

138

 Fundación Academia de Dibujo Profesional

1

160

138

 Fundación Universitaria Horizonte

1

160

138

 Fundación Escuela Colombiana de Rehabilitación

1

160

138

 Fundación de Educación Superior San José -FESSANJOSE

1

160

147

 Colegio de Estudios Superiores de Administración -CESA

1

160

147

 Escuela de Inteligencia y Contrainteligencia Brigadier  General Ricardo Charry Solano

1

160

147

 Escuela Naval de Suboficiales  ARC Barranquilla

1

160

147

 Fundación Universitaria-CEIPA-

1

160

147

 Escuela Superior de Oftalmología, Instituto Barraquer de América

1

160

147

 Fundación Universitaria Cieo – UNICIEO

1

160

147

 Escuela de Tecnologías de Antioquia -ETA

1

160

147

 Institución Universitaria Colombo Americana – UNICA

1

160

147

 Corporación Universitaria Reformada – CUR –

1

160

147

 Corporación Educativa -ITAE

1

160

147

 Fundación Escuela Colombiana de Mercadotecnia -ESCOLME-

1

160

147

 Instituto Tolimense de Formación Técnica Profesional

1

160

147

 Escuela de Administración y Mercadotecnia del Quindío  E.A.M.

1

160

N/A

 Fundación Universitaria Empresarial de la Cámara de Comercio de Bogotá

1

160

N/A

 Fundación Universitaria Seminario Bíblico de Colombia

1

160

N/A

 Fundación Universitaria San Martín

1

160

N/A

 Fundación de Estudios Superiores Monseñor Abrahman  Escudero Montoya- FUNDES

1

160

N/A

 Escuela de Ingenieros Militares

1

160

N/A

 Corporación Universitaria de Ciencia y Desarrollo –  UNICIENCIA

1

160

N/A

 Corporación Colegiatura Colombiana

1

160

N/A

 Fundación de Estudios Superiores COMFANORTE -F.E.S.C.-

1

 

2) Las IES que no tienen ningún grupo de investigación reconocido por Colciencias

Puesto 2015

Puesto 2014

Institución de Educación Superior

Nro. Grupos

N/A

147

 Escuela de Comunicaciones

0

N/A

147

 Corporación Universitaria CENDA

0

N/A

N/A

 Escuela de Suboficiales de la Fuerza Aérea Colombiana Andrés M. Díaz

0

N/A

N/A

 Universitaria Virtual Internacional

0

N/A

N/A

 Instituto departamental de Bellas Artes

0

N/A

N/A

 Institución Universitaria Latina – UNILATINA

0

N/A

N/A

 Institución Universitaria de Colombia – Universitaria de Colombia

0

N/A

N/A

 Institución Universitaria Conocimiento e Innovación para la Justicia – CIJ

0

N/A

N/A

 Fundación Universitaria Seminario Teológico Bautista Internacional

0

N/A

N/A

 Fundación Universitaria Navarra – UNINAVARRA

0

N/A

N/A

 Fundación Universitaria Escuela Colombiana de Médica Homeopática Luis G. Páez

0

N/A

N/A

 Fundación Universitaria Comfenalco Santander

0

N/A

N/A

 Fundación Universitaria Claretiana – UNICLARETIANA

0

N/A

N/A

 Fundación Universitaria Cervantina San Agustín – UNICERVANTINA

0

N/A

N/A

 Fundación Universitaria Bellas Artes

0

N/A

N/A

 Fundación Escuela Tecnológica de Neiva – Jesús Oviedo Pérez -FET

0

N/A

N/A

 Fundación de Estudios Superiores Universitarios  de Urabá Antonio Roldán Betancur

0

N/A

N/A

 Fundación Centro Universitario de Bienestar Rural

0

N/A

N/A

 Escuela de Logística

0

N/A

N/A

 ELITE- Escuela Latinoamericana de Ingenieros, Tecnólogos y Empresarios

0

N/A

N/A

 Corporación Universitaria Regional del Caribe -IAFIC

0

N/A

N/A

 Corporación Universitaria para el Desarrollo Empresarial y Social – CUDES

0

N/A

N/A

 Corporación Universitaria Latinoamericana – CUL

0

N/A

N/A

 Corporación Universitaria de Colombia Ideas

0

N/A

N/A

 Corporación Universitaria de Ciencias Empresariales, Educación y Salud -CORSALUD

0

N/A

N/A

 Corporación Universitaria de Ciecnia y Tecnología de Colombia

0

N/A

N/A

 Corporación Universitaria de Asturias

0

N/A

N/A

 Corporación Universitaria Autónoma del Cauca

0

N/A

N/A

 Corporación Universitaria Autónoma de Nariño -AUNAR

0

N/A

N/A

 Corporación Universitaria Antonio José  de Sucre –  CORPOSUCRE

0

N/A

N/A

 Corporación Escuela Tecnológica del Oriente

0

N/A

N/A

 Corporación Escuela de Artes y Letras

0

N/A

N/A

 Conservatorio del Tolima

0

N/A

N/A

 Centro de Educación Militar – CEMIL

0

N/A

N/A

 Unión Americana de Educación Superior

0

N/A

N/A

 Tecnológico de Energía e Innovación – E-LERNOVA

0

N/A

N/A

 Tecnológica FITEC

0

N/A

N/A

 Tecnológica del Sur

0

N/A

N/A

 Politécnico Santafé de Bogotá

0

N/A

N/A

 Politécnico ICAFT

0

N/A

N/A

 LCI – Fundación Tecnológica

0

N/A

N/A

 Instituto Tecnológico del Putumayo

0

N/A

N/A

 Instituto Tecnológico de Electrónica y Comunicaciones -ITEC

0

N/A

N/A

 Instituto Superior de Educación Rural -ISER

0

N/A

N/A

 Instituto Superior de Ciencias Sociales y Económico Familiares -ICSEF

0

N/A

N/A

 Instituto de Educación Empresarial -IdeE

0

N/A

N/A

 Fundación Tecnológica Rural – COREDI

0

N/A

N/A

 Fundación Tecnológica de Madrid

0

N/A

N/A

 Fundación Tecnológica Colombo Germana

0

N/A

N/A

 Fundación Tecnológica Autónoma del Pacífico

0

N/A

N/A

 Fundación Tecnológica Autónoma de Bogotá -FABA

0

N/A

N/A

 Fundación Tecnológica Alberto Merani

0

N/A

N/A

 Fundación Centro de Investigación Docencia y Consultoría Administrativa  -F-CIDCA

0

N/A

N/A

 Fundación Centro Colombiano de Estudios Profesionales -F.C.E.C.E.P.

0

N/A

N/A

 Escuela Superior Tecnológica de Artes Débora Arango

0

N/A

N/A

 Escuela Superior de Ciencias Empresariales – ECIEM

0

N/A

N/A

 Escuela de Formación de Infantería de Marina

0

N/A

N/A

 Escuela Militar de Suboficiales Sargento Inocencio Chincá

0

N/A

N/A

 Corporación Universal de Investigación y Tecnología -CORUNIVERSITEC

0

N/A

N/A

 Corporación Tecnológica Industrial Colombiana – TEINCO

0

N/A

N/A

 Corporación Tecnológica Indoamérica

0

N/A

N/A

 Corporación Tecnológica de Bogotá – CTB

0

N/A

N/A

 Corporación Tecnológica Católica de Occidente – TECOC –

0

N/A

N/A

 Corporación Politécnico Marco Fidel Suárez

0

N/A

N/A

 Corporación Jhon F. Kennedy

0

N/A

N/A

 Corporación Internacional para el desarrollo Educativo-CIDE

0

N/A

N/A

 Corporación Escuela Superior de Administración y Estudios Tecnológicos – EAE

0

N/A

N/A

 Corporación de Estudios Tecnológicos del Norte del Valle

0

N/A

N/A

 Corporación de Educación Tecnológica Colsubsidio EADS

0

N/A

N/A

 Corporación de Educación del Norte del Tolima – COREDUCACION

0

N/A

N/A

 Corporación Academia Tecnológica de Colombia -ATEC-

0

N/A

N/A

 Corporación Academia Superior de ARTES

0

N/A

N/A

 Centro Educacional de Cómputos y Sistemas  -CEDESISTEMAS

0

N/A

N/A

 Unidad Técnica Profesional de Sevilla -UNITEPS

0

N/A

N/A

 Politécnico Internacional Institución de Educación Superior

0

N/A

N/A

 Politécnico Indoamericano

0

N/A

N/A

 Instituto Técnico Nacional de Comercio Simón Rodríguez – INTENALCO

0

N/A

N/A

 Instituto Técnico Agrícola ITA

0

N/A

N/A

 Instituto Nacional de Formación Técnica Profesional de San Juan del Cesar

0

N/A

N/A

 Instituto Nacional de Formación Técnica Profesional de Sas Andrés

0

N/A

N/A

 Instituto Nacional de Formación Técnica Profesional – Humberto Velásquez García

0

N/A

N/A

 Instituto de Educación Técnica Profesional de Roldanillo

0

N/A

N/A

 Fundación Politécnica – CORPO

0

N/A

N/A

 Fundación para la Educación Superior Real de Colombia

0

N/A

N/A

 Fundación Iinteramericana Técnica-FIT-

0

N/A

N/A

 Fundación Escuela Colombiana de Hotelería y Turismo -ECOTET

0

N/A

N/A

 Fundación de Educación Superior Nueva América

0

N/A

N/A

 Fundación Centro de Educación Superior, Investigación y Profesionalización -CEDINPRO

0

N/A

N/A

 Corporación Técnica de Colombia -CORPOTEC-

0

N/A

N/A

 Corporación Regional de Educación Superior -CRES-de CALI

0

N/A

N/A

 Corporación Politécnico Colombo Andino

0

N/A

N/A

 Corporación Interamericana de Educación Superior – CORPOCIDES

0

N/A

N/A

 Corporación Instituto Superior de Educación Social -ISES

0

N/A

N/A

 Corporación Instituto de Administración y Finanzas – CIAF

0

N/A

N/A

 Corporación Educativa Taller 5 Centro de Diseño

0

N/A

N/A

 Corporación Educativa Instituto Técnico Superior de Artes – IDEARTES

0

N/A

N/A

 Corporación Educativa del Litoral

0

N/A

N/A

 Corporación de Estudios Superiores Salamandra

0

N/A

N/A

 Corporación Centro Técnico Arquitectónico

0

N/A

N/A

 Corporación Centro de Nuestra Señora de Las Mercedes

0

N/A

N/A

 Corporación Centro de Estudios Artísticos y  TécnicoS -CEART

0

N/A

N/A

 Corporación Bolivariana de Educación Superior – CORBES

0

N/A

N/A

 Colegio Integrado Nacional Oriente de Caldas – IESCINOC

0

3) Las 50 IES con mayor desarrollo investigativo o productividad de mayor calidad

Aquí el criterio, más allá del número de grupos, está dado por la priorización de los mismos. Es decir, por el impacto en los grupos de A1 hacia abajo. Para ello se dio un puntaje mayor a los grupos de mejor reconocimiento, así: Los Grupos A1 reciben 1,2 puntos; los Grupos A, reciben 1.0 puntos; los grupos B, reciben 0,8 puntos; los Grupos C, reciben 0,6; los Grupos D, reciben 0,4, y los Grupos apenas reconocidos, reciben 0,2.

Puesto 2015

Institución de Educación Superior

Puntaje alcanzado

1

 Universidad Nacional de Colombia

447,6

2

 Universidad de Antioquia

215,6

3

 Universidad del Valle

135,8

4

 Universidad de Los Andes

128,6

5

 Pontificia Universidad Javeriana

99

6

 Universidad Distrital Francisco José de Caldas

77

7

 Universidad Industrial de Santander – UIS –

72,2

8

 Universidad de Cartagena

65,2

9

 Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia – UPTC

61,8

10

 Universidad Pontificia Bolivariana

60,2

11

 Universidad Libre de Colombia

58,4

12

 Universidad Tecnológica de Pereira – UTP

57,2

13

 Universidad de Caldas

46,2

14

 Universidad del Cauca

42,4

15

 Universidad del Atlántico

42,2

16

 Fundación Universidad del Norte

41,8

17

 Universidad Santo Tomás

41,2

18

 Universidad de La Sabana

38,6

16

 Universidad Militar-Nueva Granada

38,2

20

 Universidad Pedagógica Nacional

38

21

 Universidad EAFIT

36,8

22

 Universidad de Nariño

35,8

23

 Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario

34

24

 Universidad Cooperativa de Colombia

33,8

25

 Universidad del Tolima

33,6

26

 Universidad de San Buenaventura

32,8

27

 Universidad del Magdalena – Unimagdalena

31,4

28

 Universidad de Córdoba

30,8

29

 Universidad de La Salle

30,2

30

 Universidad El Bosque

28,2

31

 Universidad del Quindío

28

32

 Universidad Simón Bolívar

27,6

33

 Universidad de Pamplona

25,8

34

 Universidad de La Guajira

25,6

35

 Universidad Surcolombiana

24,2

36

 Universidad Nacional Abierta y a Distancia – UNAD

23

37

 Universidad Autónoma de Bucaramanga -UNAB

21,8

38

 Fundación Universidad de Bogotá – Jorge Tadeo Lozano

21,8

39

 Universidad CES

20,8

40

 Universidad de Medellín

20,6

41

 Universidad Antonio Nariño

19,8

42

 Universidad Externado de Colombia

19,8

43

 Universidad Santiago de Cali

19,6

44

 Universidad Francisco de Paula Santander

19,4

45

 Universidad de Los Llanos

18,4

46

 Universidad Autónoma del Caribe

18,2

47

 Universidad Popular del Cesar

18

48

 Fundación Universitaria de Ciencias de la Salud

18

49

 Universidad Autónoma de Occidente

18

50

 Universidad Sergio Arboleda

17,4

 

4) Las mejores 10 IES por tipología

Universidades

Instituciones universitarias

Instituciones tecnológicas

Instituciones técnicas profesionales

Universidad Nacional de Colombia Fundación Universitaria de Ciencias de la Salud Servicio Nacional de Aprendizaje -SENA Fundación para la Educación Superior San Mateo
Universidad de Antioquia Corporación Universitaria Minuto de Dios -UNIMINUTO Unidades Tecnológicas de Santander Corporación Unificada Nacional de Educación Superior -CUN
Universidad del Valle Fundación Universitaria del Area Andina Fundación Tecnológica Antonio de Arévalo Fundación Academia de Dibujo Profesional
Universidad de Los Andes Politécnico Colombiano Jaime Isaza Cadavid Colegio Mayor de Bolívar Instituto Tolimense de Formación Técnica Profesional
Pontifica Universidad Javeriana Dirección Nacional de Escuelas Corporación Politécnico de La Costa Atlántica Escuela de Administración y Mercadotecnia del Quindío E.A.M.
Universidad Distrital Francisco José de Caldas Fundación Universitaria Los Libertadores Fundación de Educación Superior San José -FESSANJOSE

Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia Fundación Universitaria Luis Amigó – FUNLAM Escuela Naval de Suboficiales  ARC Barranquilla

Universidad Libre de Colombia Institución Universitaria Centro de Estudios Superiores María Goretti Escuela de Tecnologías de Antioquia -ETA

Universidad Industrial de Santander – UIS Fundación Universitaria Sánitas Corporación Educativa -ITAE

Universidad de Cartagena Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito Fundación de Estudios Superiores COMFANORTE -F.E.S.C

 

Información sobre la metodología – Ficha técnica

– Analista: El Observatorio de la Universidad Colombiana

– Fuentes de información: Colciencias y el Sistema Nacional de Información de la Educación Superior. Junio 2016

– Para efectos de estadística, se contó como una sola IES a la principal y sus seccionales. Por ejemplo, en caso de IES como la Universidad Nacional y todas las demás se sumó como una sola IES todos sus programas activos en el país y en distintas ciudades.

– A cada IES se asignó el número de grupos identificados por Colciencias, y aquellos grupos registrados a nombre de dos o tres IES, se le sumó a cada una por separado.

Tomado de: http://www.universidad.edu.co/
Fotografía: http://www.genwords.com/

 

SNET iguala condiciones para técnicos y profesionales

thinking

Para eliminar las brechas sociales y la estigmatización que hay en el mercado laboral entre los estudiantes que eligen una formación profesional y los que escogen una técnica, los ministros de Educación, Trabajo y TIC y el Sena lanzaron el Sistema Nacional de Educación Terciaria (SNET).

Este modelo pretende, con la ayuda del marco nacional de cualificaciones, que el sector productivo manifieste cuáles son sus necesidades y que por el lado de la academia se garantice que el conocimiento de los alumnos recién graduados sea lo que el mercado laboral requiere.

Con la estrategia, el Gobierno quiere aumentar la cobertura educativa superior a 57,7 por ciento, 10 puntos más de lo que actualmente tiene.

Así mismo, aspira a que si hay personas que han adquirido conocimientos por fuera de las aulas de manera informal, estas puedan ser certificadas por las instituciones de educación superior. Sin embargo, hacerlo no es obligatorio para las universidades.

“El SNET quiere poner en igualdad de condiciones al sistema técnico y al universitario. La educación superior está desarticulada, porque hoy los tecnólogos y los técnicos están debajo de los profesionales, cuando no debería ser así”, afirmó Gina Parody, ministra de Educación.

Según la funcionaria, se empezarían a crear politécnicos –antes del 2018–, con el fin de que haya más investigación aplicada en el país y de que la oferta de programas técnicos se fortalezca bajo los estándares de alta calidad.

Si bien el SNET había sido lanzado a mediados del año pasado, esta vez el ministerio de TIC se unió a la iniciativa con la implementación de un sistema que permite establecer cuáles son las competencias según el nivel de formación.

Natalia Ariza, viceministra de Educación Superior, dijo que el SNET también permitiría que aquellos que se gradúen como técnicos puedan acceder a especializaciones técnicas, que, por ahora, solo ofrece el Sena y a maestrías en este mismo nivel, que no existen en el país.

Por su parte, Alfonso Prada, director del Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena), afirmó que en la entidad hay 1’300.000 personas que están cursando programas técnicos presenciales y que en este marco de cualificación el sector productivo no va a determinar quién tiene el título para llevar a cabo una tarea determinada, sino quién –entre el profesional, el técnico o el tecnólogo– tiene los conocimientos pertinentes, lo cual pone a competir a estos niveles de educación.

“Se debe reconocer que una persona es valiosa cuando sabe hacer algo y eso va a aumentar sus oportunidades laborales”, dijo.

*Para conocer las Bases para la construcción de los lineamientos de política pública del sistema nacional de educación terciaría (SNET) de click en el siguiente link: https://goo.gl/s6emd1

Tomado de: http://www.eltiempo.com/
Fotografía: student.unsw.edu.au

¿Por qué no se estudia física en Colombia?

fisica

Hay dos verdades que los gobiernos y la clase dirigente conocen muy bien: La primera nos dice que solo con ciencia y tecnología se pueden superar los múltiples problemas de la sociedad, y la segunda afirma que el mapa de América Latina y el de Colombia en particular, es un desierto en producción científica y tecnológica.

Las cifras son contundentes: Cerca del 95% de los científicos del mundo generan ideas y productos en los países desarrollados, mientras que solo aproximadamente el 5% restante está en los países atrasados o en vía de desarrollo.

Latinoamérica tiene apenas el 1% del total de hombres de ciencia en el mundo, y Colombia no podrá salir avante de su proceso de paz, cuando solo el 1% de dicho porcentaje latinoamericano son colombianos.

Los datos alrededor de la ciencia siguen indicando uno de los factores que enseñan porqué el país no ha podido superar su atraso. Cuando los países avanzados tienen entre 3 mil y 5 mil científicos por millón de habitantes, Colombia cuenta con escasos 200 científicos por millón de habitantes.

El exiguo número de científicos en Colombia se manifiesta en otro indicador de avance científico: El país apenas publica el 1% de los artículos producidos en Latinoamérica e igualmente, esta parte del mundo publica solo el 1% de las publicaciones mundiales anualizadas.

Es sendero a seguir es la educación de calidad

Las cifras anteriores muestran el sendero que debemos recorrer, si de verdad se quiere dar el salto adelante.

Es necesario preparar una generación de colombianos con una excelente educación y formación sólida en ciencia y tecnología, desde la educación básica hasta que obtengan el título universitario. Lo cual implica una formación impecable en matemática y física. La excelencia académica garantiza que el estudiante continúe estudios de doctorado.

Conocer esos porcentajes relacionados con la producción del conocimiento, nos sirve para saber por qué nuestras universidades no se destacan entre las mejores del mundo.

Cuando se compila una tabla con las 500 principales instituciones educativas, no es difícil inferir que ellas se destacan por la producción de artículos publicados en dos respetadas revistas: Nature y Science, además por el número de premios Nobel egresados o que están vinculados.

También es pertinente decir que en esas principales universidades el proceso de vinculación de docentes es riguroso. No hay incesto académico, como en los equipos de fútbol grandes, se fichan a los mejores científicos, el amiguismo no está presente en un concurso público de méritos, que a veces no es concurso público y mucho menos se selección por méritos académicos.

La producción científica se da en universidades excelentes

Así que hay una íntima relación entre el esfuerzo que hacen las universidades por vincular profesores de alta calidad -todos con doctorado y posdoctorado- y la producción científica con la calidad de esas instituciones. También se refleja en la excelencia de la formación que se imparte tanto en matemáticas y física, así como en la formación en ciencias naturales.

Todo lo dicho nos indica que es urgente preparar una nueva generación de colombianos con excelencia educativa, lo que implica formar con bases sólidas en matemáticas, ciencias naturales –física, biología y química- y tecnología, desde la niñez hasta la universidad. Y una de las debilidades de las instituciones de educación superior, en Colombia, es el poco número de programas de estudio en matemáticas y física.

Concretamente, programas físicas en el país apenas hay 11 y son relativamente nuevos. El de la universidad Nacional es el más antiguo. En febrero de 1962, arrancó con 40 estudiantes y rápidamente siguieron el ejemplo las universidades del Valle, Antioquía, Los Andes y la Industrial de Santander.

Más lentamente se implementaron en otras 7 instituciones, y el programa más joven es el de la universidad del Quindío con escasos 10 años de vida. Además de los pocos programas, hay que resaltar el escaso número de estudiantes que se matriculan y el número insignificante que se gradúa.

Durante los primeros cuarenta años de vida del programa de física de la Nacional, aproximadamente 500 estudiantes obtuvieron el título de físico. Contando los titulados de todos los programas que hay en el país y hasta la fecha, con dificultad se llega a 2.000 físicos, número excesivamente minúsculo para un país de 48 millones de habitantes.

Son muy pocos los que estudian física

Esos pocos graduados son un reflejo de la inscripción de estudiantes a las carreras de física. En los 11 programas de estudio con dificultad hay actualmente 2.000 estudiantes. Cifra que contrasta con los que estudian física en España, país con una población parecida a la nuestra.

En solo la universidad Complutense de Madrid hay unos 1.600 inscritos en la carrera de física. La otra universidad madrileña, la Autónoma, tiene aproximadamente 1.500 estudiando física. En la Nacional de Bogotá con dificultad hay 300 estudiantes.

Como la sociedad colombiana es proclive a desdeñar los estudios no solo en matemáticas y física, sino también en química y biología, es conveniente decir que estas áreas del conocimiento son claves para el desarrollo científico y tecnológico. Y hay que escribir, subrayado y en negrilla, que en EE.UU. el 25% del Producto Interno Bruto, viene por la tecnología que surge de la física cuántica.

Así que la física sí les genera riqueza a los países cuyos gobiernos auspician este programa de estudio y apoyan la investigación científica. Y a la sociedad hay que ilustrarla de la importancia de esta área del conocimiento, porque son mucho los padres de familia que miran con desprecio a aquellos hijos que estudian o aspiran ingresar a la carrera de física.

Por Diego Arias Serna 
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ASPECTOS TRIBUTARIOS DE LA OMC Y SOLUCIÓN DE CONTROVERSIAS. Nociones generales con un enfoque jurídico

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La obra “Aspectos Tributarios de la OMC y Solución de Controversias” aporta una visión jurídica global de los efectos fiscales generados en la suscripción de acuerdos comerciales internacionales, que, como el GATT de 1994, regulan el flujo de mercancías y de servicios alrededor del mundo entero.

Cada vez es más evidente que las obligaciones asociadas a la liberalización y facilitación comercial asumidas por los Estados en el ámbito internacional, afectan la manera en que estos establecen su tributación interna. Es así como los sistemas tributarios deben consagrar una normativa que evite obstaculizar el comercio de mercancías provenientes de los diversos países, pues de lo contrario, pueden incurrir en el incumplimiento de los tratados suscritos en el marco de la Organización Mundial del Comercio OMC, con las consecuencias que ello implica.

A fin de adentrarse en el entendimiento de esta temática, la obra comienza por referirse al Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio GATT de 1994 y a los elementos de orden fiscal que éste contempla, como la cláusula de no discriminación, el concepto de arancel y de otros tributos, la valoración aduanera como aspecto determinante de la tributación al comercio exterior, entre otros.

Luego, la obra aborda con sentido práctico lo referente a los gravámenes que se han catalogado como violatorios del GATT de 1994, para lo cual, se efectúa una clasificación de los tributos con fundamento en las controversias generadas ante el Órgano de Solución de Diferencias OSD de la OMC.  En este punto, se llama la atención en temas como el de la tributación de los licores, el IVA, o determinadas exenciones fiscales cuyo tratamiento en algunos países ha sido reiteradamente cuestionado ante dicha Organización.

Finalmente, y en razón de la importancia de los sistemas de solución de controversias establecidos internacionalmente como mecanismo de seguridad y previsibilidad de los acuerdos, el presente trabajo profundiza, inicialmente, en el sistema adoptado en la OMC, por constituir el pilar y punto de partida para la solución diferencias comerciales a nivel mundial. Ello, da lugar a indagar en los sistemas previstos en otros acuerdos como los conformantes de una comunidad, unión aduanera o zona de libre comercio, y a las dificultades que entraña la existencia de diversos tratados con disímiles sistemas para solucionar sus litigios comerciales.

Así las cosas, esta obra ilustra de manera sencilla pero profunda, el actual conflicto de la tributación interna frente a los compromisos internacionales asumidos en el ámbito de la OMC y de sus acuerdos, bajo el prisma de las controversias que surgen de su eventual incumplimiento y de los mecanismos establecidos para solucionarlas. De ahí, que esta obra sirva de material de consulta y de estudio para académicos, estudiantes, litigantes, jueces, asesores, y demás interesados en profundizar en los temas referentes a la tributación del comercio exterior.

Diana Richardson Peña 

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¿El buen negocio de los postgrados o la desconexión de las universidades con el mundo real?

universidad

Cada día se oye más que la gente cree que las universidades son un negocio. Quizá porque algunas cobran matrículas muy altas, porque construyen y construyen edificios y sedes, o tal vez porque se ve que nacen “universidades de garaje” continuamente, dejando ver que esto tiene que ser rentable.

La verdad es que sí son un negocio rentable, pero tampoco es la mejor forma de hacerse rico, porque por su estructura legal, no tienen utilidades ni dueños, y los excedentes se deben reinvertir en la institución, lo que genera que sigan construyendo sedes e invirtiendo en tecnología; mas obviamente desde las universidades se pueden generar recursos para sus directivos y fundadores, por medio de contratos y honorarios, como desafortunadamente muchas lo hacen, pasando del deber de educar, al enriquecimiento de unos pocos a costa de la esperanza de educación de otros.

Sin embargo, creo que hay un problema más de fondo en este tema, y es que los postgrados se han convertido en una importante fuente de ingresos y prestigio para estas instituciones, y han logrado capturar un mercado con mejor capacidad de pago y con la necesidad de tener títulos más avanzados para lograr mejores puestos y sueldos. Ese sí se convirtió en un buen negocio.

La estructura de costos de dictar un postgrado está en función del pago de profesores, y los ingresos en función de cuantos estudiantes reciben; así, si un curso tiene 20 alumnos, con un matrícula de unos 10 millones por semestre y con 5 materias en ese periodo, los ingresos de 200 millones cubren fácilmente el costo de 5 profesores, y deja importantes excedentes, que sirven para cubrir los costos administrativos y de infraestructura de las universidades.

Este negocio es tan bueno que casi no tiene deserción escolar, a diferencia del pregrado, porque los que estudian allí desean hacerlo y lo ven como una inversión, lo que reduce el riesgo financiero del negocio, al punto que esto potencializa la educación no formal, ejecutiva, de extensión, o diversas formas de llamar a diplomados y cursos que la gente hace para seguir capacitándose, y lograr tener un “cartón” de una mejor universidad donde hizo su pregrado, con la enorme ventaja que ni les hacen evaluaciones.

Lo curioso, es que este mundo de los diplomados es inclusive más certero y cercano a la realidad que las especializaciones, maestrías y doctorados, porque se focaliza en trasmitir técnicas ejecutables y no teoría general, permitiendo que el profesional (que ni siquiera tiene que serlo), adquiera nuevas destrezas efectivas para su negocio o vida profesional en el corto plazo, y pueda colgar en la pared un diploma de una de las mejores universidades del país.

¿Por qué pasa esto? Porque la academia en el mundo entero se desconectó del llamado “mundo real” y continúa afincando sus procesos educativos en la teoría, en las clases tradicionales, en ejercicios teóricos y alejándose cada vez más de la cotidianidad; afortunadamente algunas instituciones ya se dieron cuenta y han logrado salir de esta trampa, pero las reglas del mercado aún los amarran torpemente.

Hoy, una maestría en Colombia, es un postgrado que busca que el estudiante sea maestro y científico de la ciencia estudiada, y por eso se le piden ensayos, investigaciones y un trabajo de grado, con las mismas condiciones de publicación de un artículo indexable en una revista científica. Lo cual es bueno si esa persona va a ser académica o busca su doctorado, pero en el mercado, nadie se fija en la tesis del estudiante ni en su calidad de investigación y redacción de documentos científicos, sino en su capacidad de ejecución, creación, liderazgo y capacidad de cumplir metas, y tristemente esto se aprende hoy más en diplomados que en maestrías.

¿Por qué pasa esto? Porque tenemos una visión idealizada de los postgrados, y en vez de formar a las personas en ser maestros en las capacidades de la ciencia, los formamos para ser maestros en teoría y formación de conocimiento. Este error, nos lleva a perder dos o tres años de capacitación de los mejores profesionales en Colombia, para convertirlos en generadores de teoría y no de soluciones, lo cual nos les aporta competitividad, pero sí un cartón muy prestigioso que les permitirá dictar clase en alguna universidad en el futuro, pero que cuando llegan a las empresas que los financiaron, lo que aprendieron es tan teórico que no logran aplicarlo fácilmente.

Así, los diplomados y programas de extensión, son como los cursos del SENA: cortos, prácticos, contundentes y ejecutables; y las especializaciones y maestrías, se volvieron escuelas teóricas y científicas alejadas de la práctica; claro que hay excepciones, y en los currículos de algunas universidades se advierte que es una maestría teórica o práctica y eso hace que el estudiante tome la mejor decisión posible, pero aún el discurso científico supera al práctico.

Europa solucionó esto hace mucho, con maestrías que se hacen en un año, enfocadas a temas completamente prácticos y sin trabajo de grado, mientras en Estados Unidos se pueden encontrar las dos escuelas; lo que nos lleva a un reto final enorme para las universidades colombianas, porque se puede hacer una maestría en línea en Europa, que confiere el título de maestro y la mayoría de las empresas lo aceptan como tal, pero no el Estado y las universidades, porque muchas de estas escuelas no están reconocidas por el Ministerio de Educación y legalizar el título es un problema.

Esto causa un problema marginal en el mercado de postgrados, porque la gran mayoría de los estudiantes no quieren ser profesores ni investigadores, o licitantes ante el Gobierno, sino ser empleados de grandes empresas, que reconocen más un título de maestría semipresencial en España, que una maestría en Colombia. Lo que se suma a que el profesional, queda con un título extranjero (que es mucho más prestigioso, así no lo sea), y viajan, conocen otro país y gente de diversas regiones del mundo, generando una propuesta de valor muy difícil de igualar con clases magistrales en las universidades tradicionales colombiana.

Esto está haciendo que el negocio de la educación superior cambie mucho en Colombia, y que el mundo de los diplomados no solo sea más rentable sino más efectivo para las empresas, pero como se le pide al profesional que tenga un postgrado formal, este lo busca en el extranjero y en una sola inversión aprende, conoce el mundo, se relaciona y se capacita mejor. Lo que hace pensar que ese famoso negocio de las universidades en Colombia se esté deteriorando, por haber perdido el rumbo y haberse vuelto más teórico que práctico.

Al final, la pregunta de una empresa no es “usted qué estudio”, sino “usted qué sabe hacer”…

Tomado de: Colombiador Camilo Herrera
Fotografía: http://radio.uchile.cl/

¿Acabó el cuarto de hora de la educación superior? Parece que sí

Estudiante-preocupado

La fracasada reforma a la Ley 30 de 1992, de la entonces ministra de Educación María Fernanda Campo, en 2011, recibió tantas críticas que sirvió de punto de partida para un buen momento de la educación superior en la agenda mediática y política del país. Por primera vez, en muchos años, la atención nacional se volcó sobre la educación superior y se generó la posibilidad de que la misma cobrara la real importancia por todos deseada.

Pero pasaron los años, se discutió mucho sobre una Ley y su reforma, o propuestas de política, pero hoy, cinco años después la mayor parte de lo que se habla de educación superior se restringe a Ser Pilo Paga (por la publicidad oficial que inunda los medios), y la realidad es que el sistema se encuentra en una situación similar a la de 2011.

Pasó un cuarto de hora histórico y no fuimos capaces, como protagonistas del sector y responsables frente a las siguientes generaciones, de mejorar sustancialmente las condiciones estructurales del sistema, para que la educación superior responda a los compromisos sociales que se esperan de ella.

Pocas veces en la historia de la educación superior colombiana se había logrado convocar tanto la atención de la ciudadanía, motivada inicialmente por la hoy inexistente Mesa Ampliada Nacional Estudiantil (MANE), las hoy casi difuntas Federación y Asociación de Profesores Universitarios, y las aún existentes pero con más nombre que impacto asociaciones de distintas IES (Ascun, SUE, Aciet…), más un Consejo Nacional de Educación Superior CESU (que dejó diluir en sus manos la responsabilidad que le significó trabajar el Acuerdo por lo Superior, enterrado por este Ministerio).

Detállese bien: Dos posiciones antagónicas en educación superior de los ministerios bajo el mismo gobierno del mismo presidente. En 2011, María Fernanda Campo promovía la participación de capital privado en la educación superior; y a partir de 2014 Gina Parody la señaló como una acción de mercaderes de la educación. Hasta 2014 trabajó con la comunidad académica en el Acuerdo por lo Superior -que el presidente Santos acogió como «propio» y se comprometió a implementar, y a partir de 2015, lo enterró. Hasta 2014 desarrolló fomento para las universidades públicas, que desapareció después..

Cinco años después, el mismo Gobierno vende la idea, que todos compartimos pero casi nadie ve real, de que seremos la Nación mejor educada en el 2025. Y poco o nada realizable se ve porque, sencillamente, la cobertura en educación superior se estancó, los rectores no se ven animados a trabajar de la mano del Ministerio ( o mejor, a éste le incomoda reunirse con los rectores), el presupuesto para la Ciencia y Tecnología cada año baja más, el modelo de financiamiento de la universidad pública sigue con el mismo pecado original de como fue diseñado en la Ley 30, y salvo uno que otro anuncio e intervención (a veces más atropellada que fundamentada legalmente) la educación superior sigue siendo un negocio para quienes así la han visto y han aprendido a mimetizarse pese a la Ley 1740 de 2014.

Por primera vez en la historia, un eslogan de gobierno y de Plan Nacional de Desarrollo (Paz, Equidad y Educación) tenía como protagonista a la educación, lo que se antojaba como una real apuesta de país. Difícilmente los gobiernos cercanos que lleguen volverán a darle este protagonismo.

No obstante, en estos cinco años algunas cosas han cambiado, pero la mayoría sigue igual.

Hay una ley de inspección y vigilancia, que básicamente sirvió para evitar que el drama de los estudiantes de la Fundación Universitaria San Martín siguiera, pero que también se ha prestado para estigmatizar a otras IES y dañarles la imagen.

Hay unas migajas (llámese CREE) de recursos adicionales para las IES oficiales, que no afrontan realmente la crisis presupuestal de las mismas.

Hay una acreditación, que cada vez deja de ser voluntaria para volverse obligatoria (aunque la Ley 30 dice que es voluntaria), bien porque así lo definió unilateral e inconsultamente el Plan Nacional de Desarrollo o porque la presión mediática del Ministerio lleva a juzgar como universidades de garaje a las que no están acreditadas. Mientras tanto, el registro calificado sigue funcionando con las falencias por todos identificadas, y el Ministerio termina dando aval a IES y programas que luego sale a los medios a sugerir que son de garaje.

Hay un desastroso modelo de indicadores de desempeño de la educación superior, o MIDE, que nada bueno hace al sistema, y parece responder más a los caprichos de los funcionarios de turno que a una necesidad real del sistema.

Hay un programa de Gobierno, porque no es una política de Estado y carece de Ley que la soporte, denominado «Ser Pilo Paga», que socialmente es positivo por la rehabilitación que significa promover los estudios de buenos bachilleres en pobres condiciones económicas, pero que fomenta la inequidad, que se convirtió en una lotería para las universidades privadas, que abandona presupuestos para las universidades públicas y que resulta excesivamente costoso para el fisco nacional si se compara con todo lo que se pudiera hacer para beneficiar a más bachilleres en la universidad pública. Vale recordar que los 40 mil pilos que este Gobierno anuncia apoyar valen más que las transferencias anuales del Estado a las 32 universidades públicas, que llegan a cerca de un millón de estudiantes.

Hay una promesa, un anuncio, una expectativa y un modelo confuso y poco comprensible de Sistema Nacional de Educación Terciaria, que no convence al sistema y que va para un año de retraso en su oficialización. Mientras tanto, Colombia da la espalda a la necesaria unión regional y la urgente integración de estudios y homologaciones de títulos.

Hay un preocupante silencio en torno de la oferta de IES internacionales y la virtualidad, que son dos realidades innegables para la educación superior moderna.

Hay algunas mejoras en infraestructura de ciertas universidades públicas, gracias al CREE, aun cuando esto es cosmético y no impacta de fondo el sistema.

Hay nuevos programas -publicitariamente engañosos- de crédito estudiantil de parte del Icetex, en donde hacen creer a los bachilleres que tienen las puertas abiertas al sistema y cerca del 70% de los mismos se estrellan a la hora de ver las condiciones que deben cumplir.

Y, para completar el panorama, lo que se avecina no es mejor. La segregación académica, social y regional que ocasionará la puesta en práctica de la decisión del Plan Nacional de Desarrollo para que el Icetex dé crédito estudiantil únicamente para programas e IES acreditadas, sesgando y dejando por fuera a cientos de miles de bachilleres -la gran mayoría- que viven en departamentos y regiones donde no hay nada acreditado, o quieren estudiar en programas en los que no hay ninguno acreditado en todo el país, debe irse de sus tierras o ir a pagar matrículas más altas en las acreditadas.

Entre tanto, los rectores inconformes con el Gobierno no se atreven a hablar por miedo a que les echen para atrás sus acreditaciones; los movimientos estudiantiles y profesorales -oxígeno y fuero necesarios para todo sistema académico debatiente y democrático- se extinguieron; la universidad pública se acostumbró a vivir en medio de su limitado presupuesto y crisis de gobernabilidad -Antioquia, Atlántico, Tolima, UPTC, Distrital, del Pacífico…-, sin que tengan un rector líder (el de la Nacional habla por su propia institución, pero no por la educación superior pública)… y ni siquiera el sistema de educación superior y el de ciencia y tecnología tienen protagonismo en la bandera política del gobierno de apostarle al post-conflicto.

… y las discusiones y problemas de fondo que dieron origen a la protesta social y académica en 2011, que parecieron apaciguarse con el consenso de la mayoría del sector en torno del Acuerdo por lo Superior, en 2014, siguen sin respuesta en 2016: Más recursos reales para la educación superior, cambio en el modelo de financiamiento, mayor integración con el sector productivo y las regiones, mejor bienestar para la comunidad universitaria y revisión de los mecanismos de gobierno, entre otros.

Pero este es un sistema que se logra acomodar a las altas temperaturas y grandes fríos. Las IES que le apuestan al negocio han sabido mantenerse con bajo perfil para continuar en lo suyo; las universidades de prestigio han sabido disfrutar las mieles de Ser Pilo Paga sin compartir adecuadamente sus buenas prácticas, y la mayoría han sabido soportar el «chaparrón» de un Ministerio que no escucha, que las descalifica y que no concerta, por lo que -como los presos que anhelan su libertad- saben que a este gobierno se le va acercando su fin.

Tomado de: http://www.universidad.edu.co/
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El retroceso de las especializaciones frente a maestrías y doctorados

universidad

Aunque la especialización sigue teniendo muy altas cifras de oferta de programas y profesores con ese título como máximo logro académico, la evolución en los últimos 10 años muestra un gradual descenso en las mismas con respecto al auge de las maestrías y los doctorados.

La figura de especialización como posgrado es propia de Colombia y en otros países se considera como un curso de educación no formal, y poco interés despierta en el Gobierno, pues el MIDE las desconoce completamente como un indicador de medición de desempeño de las IES.

Según las cifras la década comprendida entre 2006 y 2015 la oferta de maestrías por parte de las IES pasó de un 10.3% del total de posgrados (527) a 28.77% (1.622).

Por su parte las especializaciones representaban, en 2006, un 88% de la oferta posgradual (4.560), mientras que en 2015 bajaron a 65.96% (3.718).

Así mismo los doctorados pasaron de representar el 1.7% de la oferta, en 2006 (85 programas) a ser el 5.25% (296 programas) en 2015.

Esta tendencia se refleja igualmente en los máximos niveles de formación alcanzados por los docentes en el sistema.

Las cifras datan de los años 2.002 a 2.013, así:

Con maestría, en 2002, los docentes eran 14.414, de un total de 83.342 (para el 17.3%), mientras que para 2013 la cifra subió a 27598 (24%), de un total de 115.738

Con especialización, en 2002, eran 27.420 docentes, de un total de 83.342 (para el 32.9%), mientras que en 2013 la cifra subió a 36.015 (pero porcentualmente bajó al 31.2%), de un total de 115.738

Finalmente, los profesores con doctorado en 2002 eran 2.455, de un total de 83.342 (para el 2.9% del total), cifra que subió 6.189 en 2.013 (lo que representó un aumento en la participación al 5.36%.

Tomado de: http://www.universidad.edu.co/
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